9 dic. 2007

¡Nos invaden!

La cartelera comercial local está anémica. Mientras en el resto del mundo se estrenan las películas que luego arrasarán en la temporada de premios y cuyos directores son garantía de calidad, aquí tenemos que conformarnos con estrenos aptos sólo para amantes de los animales como Supercan y El Perro Bombero. Las películas mediocres se han apoderado hace un par de meses de la cartelera y en las ficciones que ellas nos plantean, tenemos que defendernos de zombies, monstruos y de los discursos patrioteros de Tom Cruise.

El vómito alienígena

Invasores (The Invasion) es la tercera versión que se realiza del clásico Invasion of the Body Snatchers (La Invasión de los Usurpadores de Cuerpos). En esta ocasión, la psiquiatra Carol Bennell (Nicole Kidman) tiene que luchar contra una epidemia alienígena que convierte a los seres humanos en zombies y que se contagia de forma muy peculiar: los zombies te transmiten el virus a través del vómito, luego te quedas dormido y al despertar, eres uno de ellos.

El director alemán Oliver Hirschbiegel, el mismo responsable de la excelente La Caída sobre los últimos días de Hitler, hace su debut en inglés con esta producción. Su principal acierto es generar un ambiente de intriga, tensión y paranoia. Pero ese clima de terror marcado por sutilezas cambia bruscamente hacia el final de la película. Se sabe que al estudio no le convenció el desenlace que filmó Hirschbiegel, así que decidieron llamar a los Hermanos Wachowski y James McTeigue (guionistas y director de V de Venganza, respectivamente) para filmar un nuevo final, mucho más escandaloso, casi pirotécnico y lleno de clichés. No es que antes de este final la película fuera realmente original, pero el cambio de dirección es evidente y termina desconcertando. Mención aparte merece el fallido esfuerzo por trazar paralelos con la invasión a Irak y con los principales problemas del panorama mundial, incluyendo a Hugo Chávez y el genocidio en Darfur. Simplemente no va.


Título Original: The Invasion
País y Año: Estados Unidos, 2007
Director: Oliver Hirschbiegel
Actores: Nicole Kidman, Daniel Craig, Jeffrey Wright, Jeremy Northam
Calificación: **

Fetiches épicos

Directamente tomada de un poema épico, Beowulf narra la historia de un guerrero del mismo nombre (Ray Winstone) que llega a Dinamarca para matar a un monstruo mitad humano mitad demonio llamado Grendel (Crispin Glover) que se entretiene como asesino en serie. Una vez que lo logra se gana el aprecio y los favores del Rey Hrothgar (Anthony Hopkins), pero el odio de la madre de Grendel (Angelina Jolie), otro demonio que buscará una sangrienta revancha.

Utilizando una sofisticada técnica de animación, similar a la que usó en su anterior proyecto El Expreso Polar, el director Robert Zemeckis gana puntos por el gran detalle con el que están diseñados los personajes a nivel de la animación, pero pierde puntaje porque a nivel de guión esos mismos personajes son planos y carentes de auténtica emoción. La película transita con naturalidad del terror a la comedia y del erotismo a la acción, teniendo relativo éxito sobre todo en la primera mitad, pero hacia el final los personajes envejecidos pierden brillo y poder de convencimiento. Mientras la vejez les sienta mal, uno se sigue preguntando cómo es que el personaje de Angelina se pasea desnudo con zapatos de taco en pleno Siglo VI. ¿Un fetiche épico, tal vez?


Título Original: Beowulf
País y Año: Estados Unidos, 2007
Director: Robert Zemeckis
Con las voces de: Ray Winstone, Anthony Hopkins, Robin Wright Penn, Angelina Jolie, John Malkovich, Crispin Glover
Calificación: ** 1/2


Leones por Corderos

Sobre el papel, este proyecto parecía interesante pero el resultado no lo es tanto. Dirigido por Robert Redford (quien ganó el Oscar a mejor director por Ordinary People) y con un reparto que cuenta con el mismo Redford, aparte de Meryl Streep y Tom Cruise, Leones por Corderos es un alegato antibélico que cruza tres historias paralelas: dos soldados de Estados Unidos están en una peligrosa misión en Afganistán, un profesor universitario de Ciencias Políticas debate con un alumno apático y en Washington un senador republicano le da una primicia a una veterana periodista sobre una nueva estrategia militar.

Definitivamente, es una película comprometida y militante. Robert Redford ha tenido las mejores intenciones de poner sobre el tapete temas controversiales como el (des)interés de los jóvenes en la política, la responsabilidad de los medios de comunicación en época de guerra, las motivaciones del gobierno de Bush para invadir Medio Oriente, etc. Pero todo se queda en el terreno de la exposición académica, del debate en el salón de clase y no trasciende más allá, dejándonos con “revelaciones” que ya hemos escuchado y visto más de una vez. Para una película con tantos discursos repetidos, se hubiera esperado un enfoque más original para crear un mayor impacto.

Título Original: Lions for Lambs
País y Año: Estados Unidos, 2007
Director: Robert Redford
Actores: Robert Redford, Meryl Streep, Michael Peña, Derek Luke, Andrew Garfield
Calificación: ** 1/2

8 oct. 2007

Niños inconformes

La vida aparentemente tranquila en los suburbios de Estados Unidos puede llevar a la depresión y la inconformidad (como hemos visto en American Beauty y Desperate Housewives). Esas sensaciones, a su vez, conllevan la necesidad de mirar a través de la ventana si en la casa del vecino está la felicidad... o por lo menos, algo que se le parezca.

En Secretos Íntimos (Little Children), conocemos a Sarah (Kate Winslet) una joven ama de casa que pasa las tardes jugando en parques y piscinas con su hija pequeña. Allí conoce a Brad (Patrick Wilson), quien hace lo propio con su hijo, mientras su esposa (Jennifer Connelly) trabaja como documentalista. Paralelamente, Ronnie (Jackie Earle Haley) regresa al vecindario después de haber estado dos años en la cárcel acusado de exhibicionismo indebido delante de menores de edad. Su presencia es percibida como una amenaza por ciertos vecinos, especialmente Larry, quien emprende una campaña de hostigamiento en contra de Ronnie.

El director Todd Field alcanzó un gran reconocimiento con su film anterior, la premiada In The Bedroom (2001), en la cual una familia buscaba reconstruir su vida luego de una gran tragedia. En Secretos Íntimos los personajes principales también están en una búsqueda similar por darle un nuevo significado a su vida, pero se dejan llevar por impulsos que tienen más de emoción que de raciocinio.

El esposo de Sarah prefiere masturbarse viendo pornografía por internet que tener relaciones con ella. La esposa de Brad claramente lo adora, pero como ella sostiene a la familia con su trabajo, es la que toma las decisiones y esa situación lo aprisiona. Como consecuencia, Sarah y Brad se envuelven en una apasionada relación de amantes. Pero ambos toman esta infidelidad como una travesura infantil, escapándose de casa como si fueran adolescentes que no tienen el permiso de sus padres para salir de noche. Saben que en cualquier momento pueden ser descubiertos, pero el peligro es parte de la diversión.

Por su parte, Ronnie también se comporta como un niño. Ha sido tan mimado y sobreprotegido por su madre que a los cuarenta y pico años, ella hace todo por él. Aunque sabe que su hijo hizo algo malo, ella cree que él puede cambiar y lo único que le pide es que sea un buen chico. Pero Ronnie no puede evitar que sus impulsos sexuales lo lleven al límite.

La conmovedora actuación de Jackie Earle Haley (nominado al Oscar por este papel), quien logra un personaje repugnante y al mismo tiempo digno de compasión, es uno de los mayores logros de la película. Kate Winslet (quien obtuvo su quinta nominación al Oscar por este film) y Patrick Wilson (Angels in America, Hard Candy) también tienen actuaciones destacadas.

El final de ambas historias tiene en común la búsqueda de redención. Por más radicales que sean las decisiones que tomemos y por más tarde que parezca, quizás aún estamos a tiempo de enmendar el rumbo para encontrar la felicidad... o algo que se le parezca.

Título Original: Little Children
País y Año: Estados Unidos, 2006
Director: Todd Field
Actores: Kate Winslet, Patrick Wilson, Jackie Earle Haley, Jennifer Connelly, Noah Emmerich, Phyllis Somerville.
Calificación: ****

1 oct. 2007

Karaoke VIP

¿Quién dijo que las gordas no tienen ritmo? Sólo basta ver a Tracy Turnblad (Nikki Blonsky) y su madre Edna (John Travolta) moviendo sus adiposos cuerpos con bastante energía al son de la pegajosa música de los años 60 para contagiarse del espíritu alegre y despreocupado de Hairspray.

Tracy y su mejor amiga Penny (Amanda Bynes) asisten a un casting para incorporarse al Show de Corny Collins, un programa de TV del cual son fanáticas. A pesar de que en un principio rechazan a Tracy por su sobrepeso, luego la ven bailar y la aceptan en el programa. Una vez dentro, ella se enamora del cantante Link Larkin (Zac Efron) e intenta integrar a chicos negros en el elenco, un atrevimiento impensable en el Baltimore de los años 60.

Hairspray tiene una procedencia parecida a otro musical “reciente” como The Producers: la historia nació en una película estrenada hace décadas, que luego inspiró una obra musical de Broadway y ahora vuelve al cine. Entonces, se podría decir que es como si hubieran invitado a varias estrellas de Hollywood a un karaoke VIP para que canten los grandes éxitos de un musical tan conocido que tiene su propio culto.

Lo más satisfactorio de esta nueva versión de Hairspray es que los actores forman un grupo compacto y afinado. Se trata de una convergencia de nuevos talentos (desde la debutante Nikki Blonsky hasta la estrella de High School Musical, Zac Efron) con viejas glorias de Hollywood, quienes demuestran vigencia y ganas de divertirse como locos. Por un lado, tenemos a la siempre sensual Michelle Pfeiffer en el papel de Velma Von Tussle, una deliciosa villana que conserva la mirada provocativa de Gatúbela (personaje que ella inmortalizó en Batman Returns). En un papel secundario, pero muy gracioso, está Christopher Walken como el distraído padre de Tracy, quien además tiene una tienda de bromas y extravagancias tales como cojines que sueltan flatulencias. Y camuflándose en kilos de maquillaje, destaca John Travolta como Edna, la tímida, desconfiada y sobreprotectora madre de Tracy.

Sin ser un musical especialmente original, es un espectáculo sumamente divertido. Es al mismo tiempo un desfile de situaciones disparatadas, vestidos de todos los colores imaginables, peinados estáticos gracias a la laca y estudiadas coreografías. Pero también es una historia de tolerancia a la diversidad, de integración y de aceptación de uno mismo, más o menos en la línea de Happy Feet, otro musical que privilegiaba los mismos mensajes a través de vistosos números de canto y baile.

Ya que hablamos de musicales, aprovecho para manifestar mis altísimas expectativas por otro estreno del género que amenaza con derramar chorros de sangre en la cartelera navideña. Se trata de Sweeney Todd, dirigido por Tim Burton y protagonizado por Johnny Depp, Helena Bonham Carter y Sacha Baron Cohen. A diferencia de Hairspray, esta película promete ser mucho más sombría, perversa y violenta. En el extraño mundo de Burton, los personajes más raros terminan siendo los más entrañables. ¿Será la excepción la historia de este barbero que prepara pasteles de carne con las vísceras de sus víctimas? Próximamente lo descubriremos.

Título original: Hairspray
País y Año: Estados Unidos, 2007
Director: Adam Shankman
Actores: Nikki Blonsky, John Travolta, Michelle Pfeiffer, Christopher Walken, Zac Efron, Amanda Bynes, Queen Latifah.
Calificación: *** 1/2

13 ago. 2007

La Vida Secreta de las Películas

El Festival de Lima, 11° Encuentro Latinoamericano de Cine ha llegado a su fin, dejando más de un centenar de películas impregnadas en las retinas de los cinéfilos limeños. Yo sólo pude ver nueve cintas, en su mayoría satisfactorias, algunas de las cuales difícilmente llegarán a la cartelera comercial. Lo más enriquecedor fue descubrir estas historias provenientes de todas partes y conocer cada día personajes de la vuelta de la esquina o del otro lado del charco. Ahora sus secretos se quedarán conmigo.

Sección Oficial – Ficción

Olor a Caño (Brasil, 2006) de Heitor Dhalia nos presenta a Lourenço, el dueño de una tienda de objetos usados, que se obsesiona con el trasero de una mesera y cancela su boda, al tiempo que sospecha que el poderoso olor que sale del desagüe de su baño es el causante de sus problemas. La sólida actuación de Selton Mello en el papel protagónico es el principal atractivo de esta divertida comedia, que tiene diálogos deliciosos, pero una historia sin mayor trascendencia.

Una Sombra al Frente (Perú, 2007) de Augusto Tamayo es un proyecto bastante ambicioso. Enrique Aet (Diego Bertie) es un ingeniero de caminos que se obsesiona con tender puentes (en sentido real y figurado) con la amazonía peruana a inicios del siglo XX, mientras sus relaciones sentimentales van quedando rezagadas. Los aspectos técnicos y de producción resaltan sobre otras películas peruanas: el diseño de arte, el vestuario, la fotografía y la música están bastante bien. El guión, en cambio, tiene ciertos baches que se podrían haber pulido mejor para que el resultado sea redondo.

Fiesta Patria (Chile, 2007) de Luis R. Vera muestra a las familias de dos novios, Álvaro y Macarena, que se reúnen en una casa de campo para pasar juntos las fiestas patrias, sin sospechar que los secretos del pasado explotarán en el momento menos oportuno. A pesar de que el director trata de exponer las fricciones, prejuicios y enfrentamientos de la sociedad chilena, las situaciones absurdas, los personajes mal delineados y las actuaciones poco convincentes sepultan esta cinta en el olvido. Lo cual es una pena, si la comparamos con otra cinta chilena, Machuca, que exponía con una mejor historia las consecuencias de la dictadura militar en la población.

Sección Oficial – Ópera Prima

XXY (Argentina, 2007) de Lucía Puenzo trata un tema bastante polémico. Alex es una adolescente de 15 años que esconde un terrible secreto: es hermafrodita. Los conflictos de identidad, de aceptación social, de búsqueda de afecto, de decidir qué hacer con su cuerpo son tratados con mucho tino y sensibilidad. El reconocido Ricardo Darín (Nueve Reinas, El Hijo de la Novia) y la debutante Inés Efron tienen actuaciones intensas y memorables. De los pocos títulos que vi, esta fue la mejor película de las categorías en competencia.

El Baño del Papa (Uruguay, 2005) de César Charlone y Enrique Fernández es el retrato de una familia muy humilde del pueblo de Melo que se alista para la visita del Papa Juan Pablo II en el año 1988. Más que motivados por la fe, lo que mueve a ellos y sus vecinos es la posibilidad de hacer negocio durante este evento, desde vender banderolas y panes con chorizo hasta la descabellada idea de construir un baño público. A través de un gran sentido del humor, estos entrañables personajes logran conmovernos con su capacidad de sobreponerse rápidamente de los problemas para pasar al siguiente reto, recordándonos que esa necesidad de sacar provecho de todo es parte natural de nuestra realidad latinoamericana.

Condominio (Perú, 2006) de Jorge Carmona es el cruce de tres historias que se desarrollan en el mismo condominio: una anciana (Élide Brero) que cuida a su hijo esquizofrénico (Alberto Isola), una prostituta (Lita Baluarte) embarazada por un pastor evangélico (Sergio Galliani) y una pareja gay (Carlos Carlín y Ricardo Delgado) en la que uno de ellos está muriendo de SIDA. La primera historia está narrada con una buena dosis de suspenso, es perversa y angustiante. Las otras dos tienen algún grado de interés, pero hacia el final se descarrilan un poco. El desenlace final de las tres historias es interesante, pero si Carmona se hubiera enfocado sólo en el esquizofrénico y su mamá, quizás habría tenido una película más lograda.

Presentaciones Imprescindibles y otros

El único documental que vi, fuera de competencia y presentado por la organización OXFAM, fue Invisibles (España, 2007) producido por el genial actor Javier Bardem y dirigido por Isabel Coixet, Wim Wenders, Fernando León de Aranoa, Mariano Barroso y el peruano Javier Corcuera. En realidad, se trata de 5 documentales que nos hablan sobre enfermedades o conflictos bélicos que azotan a seres humanos que los medios de comunicación prefieren ignorar. Como dice una boliviana que ve morir a sus familiares por el Mal de Chagas: “No es que no nos vean, es que no nos quieren ver”.

Como parte de las películas exhibidas fuera de competencia en la Muestra Presentaciones Imprescindibles, vi La Vida Secreta de las Palabras (España, 2005) de la directora catalana Isabel Coixet. Hanna (Sarah Polley) es una mujer solitaria que llega a una plataforma petrolera para servir de enfermera a Josef (Tim Robbins), un hombre que ha quedado temporalmente ciego a causa de un accidente. El misterio que rodea a Hanna intriga a los personajes de la plataforma, pero cuando ella por fin confiesa los terribles recuerdos que la atormentan, comprendemos su silencio y dejamos que el horror de crímenes inconfesables nos paralice. Coixet además le plantea el reto al espectador de adivinar quién es el narrador que se dirige con una inocente voz en off para dar mayores pistas sobre el pasado de Hanna. Una película que denuncia frontalmente temas que nunca deberíamos olvidar.

La Vida de los Otros (Alemania, 2006) resultó ser una obra de belleza inesperada, con un extraordinario guión que cuenta la historia de la Policía Secreta de la República Democrática Alemana y su obsesión por desmenuzar la vida de sus habitantes, especialmente aquellos que son sospechosos de ser contrarios al régimen comunista. Así, la privacidad de una pareja conformada por un escritor y una actriz quedará expuesta y sus destinos quedarán marcados por la traición, el miedo y la más asombrosa solidaridad. La escena final es emotiva e inolvidable. Vale recordar que obutvo el Oscar a la mejor película extranjera del 2006, entre muchos otros premios.

7 ago. 2007

La ciudad y las ratas

Una ciudad contaminada y un grupo de ratas en busca de comida podrían considerarse temas idóneos para un documental. Pero resulta que también pueden convertirse en dos ingeniosas y divertidas historias contadas a través de dibujos animados. Les presento a dos serias candidatas para mejor película animada del año.

Sátiras amarillas

Los Simpsons aparecieron por primera vez en TV en 1989. Tras 18 años reinando en ese medio, sus fanáticos reclamaban como justo y necesario el salto a la pantalla grande. Y este año por fin lo hacen con mucho estilo, trayendo ese humor negro con el que esta familia amarilla puede sonrojarnos.

El argumento de Los Simspons: La película (guardado bajo siete llaves hasta su estreno mundial) se centra en una torpeza mayúscula de Homero, quien adquiere de mascota a un pequeño cerdo y que ahora tendrá que salvar a su ciudad Springfield del caos y la destrucción. En el camino, Bart se decepciona de él y busca una figura paterna en su cucufato vecino Ned Flanders, Lisa encuentra su compañero ideal y Marge intenta descifrar las claves de un anuncio apocalíptico.

Estas situaciones extremas dan lugar a un interminable desfile de irreverencia, sarcasmo y parodias de personajes del universo pop. Los Simpsons no tienen misericordia y se burlan tanto de Harry Potter como del Hombre Araña, de Al Gore como de Arnold Schwarzenegger. Pero en medio de la comedia, también tienen hay momentos para reflexionar sobre el amor, los lazos familiares y (a tono con los tiempos) la urgencia de hacer algo con el calentamiento global.

A pesar de que uno ve transitar a personajes tan entrañables como Milhouse, Moe, Mr. Burns y otros clásicos de la serie televisiva deseando que hubieran tenido una mayor participación, es comprensible que al ceder a esa tentación el relato principal se habría descarrilado. En cambio, tenemos momentos inolvidables como la reveladora escena de desnudo de Bart, la primera palabra de Maggie al finalizar los créditos y la tierna relación entre Homero y su mascota. ¡Cuidado, es un puerco araña!

Título Original: The Simpsons Movie
País y Año: Estados Unidos 2007
Director: David Silverman
Con las voces de: Dan Castellaneta, Julie Kavner, Nancy Cartwright, Yeardley Smith y otros.
Calificación: *** ½

Roedores animados de ayer y hoy

Si desde sus inicios el imperio de Walt Disney se hizo conocido a través de Mickey Mouse, hoy cuentan en Ratatouille la historia de otro adorable ratón, Remy, quien sueña con ser chef. Pero su papá y su hermano no tienen un gusto tan refinado como él, ellos viven para robar comida en las casas de desprevenidos seres humanos. El azar lo lleva a conocer a Linguini, un chico torpe y despistado que acaba de entrar a trabajar como ayudante de limpieza en un respetado restaurante de París. Linguini no tiene talento para la cocina, pero con la ayuda de Remy su sazón se convertirá en una sensación.

El cine de animación digital ha saturado las pantallas con animales parlantes, desde hormigas y abejas, hasta pingüinos, vacas y jirafas. Pero estas ratas, aunque pueden conversar entre ellas, no pueden ser oídas por los humanos, quienes sólo escuchan chillidos. Por eso la comunicación entre Linguini y Remy es a la vez un reto para ellos y una gran diversión para nosotros. El desafío de lograr cosas grandes con pocos recursos o pequeñas ideas inspira a estos dos personajes que se necesitan mutuamente para triunfar y que son conscientes de la bomba de tiempo que representa su relación secreta: no hay ser vivo más odiado en la cocina que un roedor.

Ratatouille es una celebración de la pasión por la comida, por el arte, por el placer de hacer lo que uno más disfruta y de ser reconocido por ello. También se pueden leer mensajes entre líneas sobre los prejuicios y el rechazo social (la notable escena de la vitrina con ratas muertas es un ejemplo de ello), sobre la necesidad de trascender y no ahogarse en el conformismo, sobre la explotación de algún talento que ayude a disfrazar o minimizar otras limitaciones.

El director Brad Bird (responsable de Los Increíbles, otro éxito de Disney/Pixar) ha logrado nuevamente contar una historia original, fresca y rica en varias interpretaciones, valiéndose de personajes muy bien construidos, imperfectos y quizás por eso tan identificables. Además, la animación es admirable: casi se puede palpar la textura de los panes, vegetales y especias; los cabellos de Linguini y los pelos de Remy tienen un nivel de detalle muy elaborado; los planos generales de las calles de París derrochan una belleza impresionante. Si Walt Disney viviera, sin duda estaría orgulloso del nuevo ratón que representa a su compañía y que nos devuelve la esperanza de encontrar un cine de animación de buena calidad.

Título Original: Ratatouille
País y Año: Estados Unidos 2007
Director: Brad Bird
Con las voces de: Patton Oswalt, Ian Holm, Lou Romano, Janeane Garogalo, Peter O'Toole y otros.
Calificación: ****

1 jul. 2007

El nuevo logro del ogro

Cuando se anunció el proyecto de Shrek Tercero, dos datos alzaron varias cejas en señal de desconfianza. En primer lugar, Andrew Adamson, el director de las dos primeras le cedía el puesto a dos perfectos desconocidos (Chris Miller y Raman Hui) lo cual casi siempre es una mala señal en una franquicia cinematográfica; y en segundo lugar, el conocido ídolo pop Justin Timberlake iba a prestar su voz para un nuevo y relevante personaje, dando la casualidad que su ex novia Cameron Diaz es la protagonista de la historia y bien podría haber movido sus influencias entre los productores.

En este capítulo, el suegro de Shrek (Mike Myers), el Rey Harold, muere. Pero el ogro verde no se siente preparado para colocarse la corona, así que en compañía de Burro (Eddie Murphy) y el Gato con Botas (Antonio Banderas) va en busca del adolescente Artie (Justin Timberlake), primo lejano de Fiona, el siguiente en la línea de sucesión al trono. Mientras tanto, Fiona (Cameron Diaz) se alía con otras princesas como Blancanieves y Cenicienta para evitar el golpe de Estado que el Príncipe Encantador (Rupert Everett) planea junto con otros villanos de los cuentos de hadas.

A diferencia de Shrek y Shrek 2, aquí el humor sigue siendo escatológico (sí, es vulgar, pero irresistiblemente gracioso), pero ya no se reproducen una tras otra las parodias de escenas famosas de otras películas. Los personajes protagónicos cumplen con entretener, pero ya muestran el desgaste del chiste repetido. En cambio, la galletita de jengibre tiene ocasión para lucirse más que antes y logra robarse grandes carcajadas cuando ve pasar su vida delante de sus ojos ante una situación de riesgo.

De los nuevos personajes, el grupo de princesas tiene escenas de gran ingenio y sarcasmo, como la maléfica cara de Blancanieves cuando parodia una canción de Led Zeppelin mientras convoca a todos los animales del bosque para realizar un ataque salvaje. Por otro lado, Artie, el publicitado nuevo jale de la historia, no es ni gracioso ni simpático, y hacia el final deja fluir un discurso de gurú de libros de autoayuda que francamente da pena.

Los temores iniciales sobre esta película tenían cierto fundamento, pero felizmente el resultado es bastante más aceptable que otras terceras partes de héroes arácnidos con mucho rimel y piratas con delirio de persecución. Si bien es cierto que Shrek Tercero no alcanza las dosis de originalidad y frescura que tuvo la película que inició esta trilogía, las carcajadas tienen un placentero efecto de reacción en cadena.
Título original: Shrek the Third
País y Año: Estados Unidos, 2007
Director: Chris Miller y Raman Hui
Con las voces de: Mike Myers, Cameron Diaz, Eddie Murphy, Antonio Banderas, Rupert Everett, Julie Andrews, Justin Timberlake y otros.
Calificación: ***

26 jun. 2007

Las otras víctimas de un asesino

A pesar de tener pocos títulos en su filmografía, David Fincher es considerado por muchos cinéfilos como un director de culto, en especial gracias al emblemático thriller Seven. Ahora nos trae Zodiaco, otra historia sobre un asesino en serie, pero el contexto, los personajes y los desenlaces tienen varias diferencias.

En la década de 1960, varios crímenes escalofriantes alertaron a la población de San Francisco. El autor se hacía llamar Zodiaco y, dando muestras de una gran necesidad por llamar la atención, mandaba mensajes cifrados a la prensa, que incluían amenazas de muerte. Periodistas y policías se lanzaron a la tarea de identificar y atrapar al asesino.

Hasta allí, la sinopsis suena como la de cualquier thriller policial en la que el espectador asume la labor de detective que ata cabos y descifra las motivaciones del asesino. Pero Zodiaco no es una típica cinta de género; por el contrario, logra desconcertar a varios niveles: la identidad del asesino es una incógnita difícil de despejar, los hechos se alargan por décadas, cuando seguimos una pista que nos ayude a resolver el misterio algo refuta esa teoría y volvemos a cero.

Zodiaco reta al espectador a que asuma un punto de vista más bien crítico sobre la forma en que la prensa, la policía y toda una ciudad reaccionan frente a un asesino que siembra el miedo y la paranoia hasta llegar a convertirse en un problema social.

Tanto el caricaturista Robert Graysmith (Jake Gyllenhaal), como el detective David Toschi (Mark Ruffalo) y el periodista Paul Avery (Robert Downey Jr.) son las “otras” víctimas del asesino, no porque él pretenda matarlos, sino porque ellos pretenden resolver el misterio y se frustran al no conseguir resultado alguno. Es muy interesante el enfoque de la destrucción e impotencia que esto produce en ellos, cómo su vidas cambian y se vuelven grises.

Las actuaciones de los tres protagonistas son muy convincentes, pero es Robert Downey Jr. quien destaca más dando vida a un cínico y alcohólico periodista en decadencia.

El manejo del suspenso es realmente sobresaliente. Cada vez que aparece el asesino y conversa con sus víctimas sin que podamos verle la cara, o en aquella escena de antología en la que Robert Graysmith conversa con un sospechoso en un sótano, nuestra respiración se detiene mientras tememos lo peor.

Tal como ocurrió con Escondido, Zodiaco es una cinta bastante peculiar que deja interesantes preguntas abiertas flotando en el aire y que demuestra el gran poder que tiene un criminal anónimo sobre aquellas víctimas a las que arrincona, aterroriza y minimiza. El miedo es un arma poderosa.

Título original: Zodiac
País y Año: Estados Unidos, 2007
Director: David Fincher
Actores: Jake Gyllenhaal, Mark Ruffalo, Anthony Edwards, Robert Downey Jr., Chloë Sevigny
Calificación: ****

16 jun. 2007

Memorias de una emperatriz

El cine nos ha regalado memorables familias disfuncionales, desde Belleza Americana hasta Little Miss Sunshine. Pero esas familias, tan cotidianas y hasta hilarantes, poco tienen que ver con los secretos y conspiraciones que habitan el gigantesco palacio de los emperadores chinos en La Maldición de la Flor Dorada.

Durante la Dinastía Tang, el emperador (Chow Yun-Fat) regresa con su hijo, el Príncipe Jai (Chou Jay), al palacio imperial después de un largo viaje. La emperatriz (Gong Li) está obsesionada con bordar unos crisantemos dorados como preparativos para un festival muy importante que se aproxima, pero su salud ha venido decayendo de forma repentina. Ella está molesta por la indiferencia del Príncipe Wan (Liu Ye), su hijastro, quien antes fue su amante, pero ahora tiene un romance con una sirvienta.

No sólo esta familia maneja agendas secretas. La familia del médico del emperador también tiene sus propios conflictos, los que al chocar con los de la familia real, producirán el estallido de sangrientos enfrentamientos. Lo cual nos conduce a la marca registrada del director Zhang Yimou (Héroe, La Casa de los Cuchillos Voladores): espectaculares despliegues de artes marciales filmados con elegancia y grandeza.

Mientras la historia avanza y vamos resolviendo el rompecabezas, la tensión crece hasta que los personajes entran en estados que no sabemos juzgar como locura temporal o arranques de histeria, lo que hace más intensos sus enfrentamientos. Al final, nos queda la sensación de estar viendo una tragedia de Shakespeare en la que la muerte es la solución más solemne a los conflictos y uno tiene que matar para sobrevivir.

Los papeles de los emperadores recaen en dos actores bastante experimentados. A Chow Yun-Fat lo recordamos por su participación en Ana y el Rey, El Tigre y el Dragón y más recientemente Piratas del Caribe: En el fin del mundo, lo cual habla muy bien de su versatilidad. Gong Li, quien le diera vida a Hatsumomo en Memorias de una geisha, aquí es la principal atracción del reparto y logra concentrar la atención en cada encuadre cuando domina la situación con su porte desafiante.

Los impresionantes vestuarios dorados y armaduras plateadas lucen como auténticas obras de arte. La fotografía también tiene sus puntos altos en encuadres de colores fuertes, gran expresividad y movimientos coreografiados, como cuando la sangre salpica los crisantemos en el campo de batalla o cuando la bebida vuela en cámara lenta en la escena final. Dos momentos notables cargados de belleza y contrastes.

Título Original:
Man cheng jin dai huang jin jia
País y Año: Hong Kong, China 2006
Director: Zhang Yimou
Actores: Chow Yun-Fat, Gong Li, Chou Jay, Liu Ye
Calificación: *** 1/2

9 jun. 2007

En el fin del nudo

A partir de mayo, los multicines del mundo entero se inundan de las más grandes superproducciones que por lo general son adaptaciones de comics, videojuegos, series viejas de TV, best sellers o incluso atracciones de parques temáticos. Y por supuesto están las secuelas, que en estos meses opacan y pulverizan en materia de taquilla a cualquier otra película que tenga el atrevimiento de estrenarse en época de pesos pesados. Ir al cine en el último mes significaba optar entre la tercera parte de El Hombre Araña o la tercera entrega de Piratas del Caribe, que entre las dos, acaparaban más del 50 % de la capacidad de los multicines (si es que no más). Y pronto la fiebre de las terceras partes continúa con Shrek Tercero y Ocean´s Thirteen.

Pues bien, El Hombre Araña 3 fue una verdadera decepción por culpa de sus excesos y propia ridiculización. Piratas del Caribe: En el fin del mundo tampoco es un derroche de ingenio y novedad. En esta oportunidad, el bando de los piratas “buenos”, conformado por el Capitán Barbosa (Geoffrey Rush), Will Turner (Orlando Bloom) y Elizabeth Swann (Keira Knightley) deben rescatar del más allá al Capitán Jack Sparrow y luchar juntos contra la alianza formada por Davy Jones (Bill Nighy) y Lord Cutler Beckett (Tom Hollander).

Pero el enfrentamiento entre bandos rivales de piratas no es para nada sencillo, especialmente porque esta vez los personajes se multiplican hasta el infinito, junto con sus respectivas motivaciones, intrigas y traiciones. Entonces, llega el punto en que uno se pregunta quién está aliado con quién para traicionar a quién y qué beneficio puede tener de esa transacción que parece tan absurda.

Sin embargo, sería mezquino decir que se trata de un desastre de proporciones épicas. Hay escenas muy entretenidas y espectaculares, especialmente la de las piedras blancas que resultan ser cangrejos y la de la explosión de un barco en cámara lenta hacia el final de la película. Estas dos escenas funcionan especialmente gracias a los logrados efectos visuales que son la verdadera estrella del film (con el perdón del Capitán Jack Sparrow y sus problemas de personalidad múltiple).

Las actuaciones están a la altura de lo que se espera de un blockbuster como este: quien se disfuerza más, gana más protagonismo. Johnny Depp repite la fórmula de las entregas anteriores, inyectándole no solo irreverencia sino también un divertido delirio de persecución a su personaje. Veremos qué nuevo matiz tendrá Jack Sparrow en las próximas entregas de esta lucrativa franquicia, a estrenarse en algún día de mayo de los años venideros.

Título Original: Pirates of the Caribbean: At World's End
País y Año: Estados Unidos 2007
Director: Gore Verbinski
Actores: Johnny Depp, Orlando Bloom, Keira Knightley, Geoffrey Rush, Bill Nighy, Chow Yun-Fat
Calificación: ** 1/2

14 may. 2007

Reinas en Jaque

Dos soberanas han coincidido en nuestra cartelera. Las dos pertenecen a tradiciones y pueblos diferentes, y cada una enfrenta a su manera las crisis que ponen en riesgo su reinado.

Indiferencia en Buckingham

Es medianoche. La Reina Isabel II de Inglaterra (Helen Mirren) es despertada de pronto por una sirvienta. La Princesa Diana ha tenido un grave accidente vehicular en París y está herida de gravedad. Tan sólo unas horas después muere. Tony Blair (Michael Sheen) acaba de ser nombrado Primer Ministro y se comunica inmediatamente con la Reina para coordinar cómo van a afrontar la tragedia. Ella prefiere tratarlo como un asunto privado y familiar. Él sugiere un funeral público y que los británicos tengan la posibilidad de despedirse de la “Princesa del Pueblo”.

A partir de un hecho que impactó a la opinión pública británica e internacional en agosto de 1997, el director Stephen Frears aporta en La Reina (The Queen) su visión personal de cómo Isabel II se vio sumergida sin quererlo en una crisis de popularidad debido a la frialdad inicial con que quiso tratar la muerte de Diana. La prensa y la gente entrevistada por las cámaras de televisión acusaban a la Reina de frívola e indiferente. Paralelamente, mientras su popularidad disminuía, la de Tony Blair iba en aumento.

El guión de Peter Morgan (quien también escribió el guión de El Último Rey de Escocia, otro rey premiado con el Oscar,) triunfa en distintos niveles: desde la forma en que presenta la vida cotidiana de los reyes y los humaniza, hasta los diálogos telefónicos entre la Reina y Tony Blair, todo un manual de negociación en medio de la crisis.

Pero la verdadera estrella de la película es, evidentemente, la notable y premiadísima Helen Mirren. Por este papel ha recibido nada menos que 27 premios a mejor actriz, incluyendo el Oscar, el Globo de Oro y la Copa Volpi del Festival de Venecia. A pesar de que personalmente disfruté un poco más las actuaciones de otras nominadas como Penélope Cruz en Volver y Judi Dench en Escándalo, Mirren es igualmente fantástica. Sus miradas, su lenguaje corporal y especialmente su tono de voz transmiten autoridad y experiencia, pero también ternura en su momento de soledad en la escena del auto atascado en medio del río. Sin convertirla en una mujer carismática ni dulce, Mirren logra que Isabel II parezca por 97 minutos una mujer con grandes responsabilidades y problemas por resolver en casa y en el país, con la que podemos identificarnos.

Título Original: The Queen
País y Año: Reino Unido, 2006
Director: Stephen Frears
Actores: Helen Mirren, Michael Sheen, James Cromwell, Sylvia Syms, Alex Jennings
Calificación: ****

Frivolidad en Versalles

Después de Perdidos en Tokio (Lost in Translation), el siguiente trabajo de Sofia Coppola generó muchísimas expectativas. Fue una verdadera conmoción cuando María Antonieta (Marie Antoinette) tuvo su estreno mundial en el Festival de Cannes de 2006 y fue duramente abucheada por los críticos y periodistas ahí presentes. Sin embargo, aunque no se trate de un trabajo tan redondo como aquel que lanzó al estrellato a Scarlett Johansson, María Antonieta tiene algunos méritos en medio de sus limitaciones.

A los 15 años, la austriaca María Antonieta (Kirsten Dunt) llega al Palacio de Versalles para casarse con el francés Luis XVI (Jason Schwartzman). Al principio, ella se siente desconcertada por costumbres que aunque le parecen absurdas, también le divierten. También siente la presión de tener un hijo, pero Luis XVI ni siquiera la toca cuando las lujosas cortinas de la cama real se cierran. Este detalle, lejos de crear una tensión melodramática, es visto por la directora con sentido del humor y en cierta medida, funciona. La primera mitad de la película también se ve favorecida por la atractiva presentación de lujos y frivolidades de la vida en Versalles: extravagantes vestidos y zapatos, glamorosas fiestas y coloridas tortas y dulces.

Pero si los silencios de la primera mitad crean cierto interés por descubrir a estos personajes, en la segunda parte el espectador llega a cansarse de que nada realmente interesante ocurra con ellos y que todo se limite a seguir apreciando el desfile de modas y el buffet de apetecibles manjares. Para cuando llega la inminente decadencia de la monarquía, uno sólo tiene curiosidad por saber si la famosa decapitación de la Reina genere algo de tensión en el relato, pero ni esa escena ocurre ni María Antonieta se despeina.

La banda sonora a cargo de grupos de rock y pop salva muchas escenas y refuerza la intención de Coppola de mostrar a una reina que en el fondo, es una adolescente común y corriente. Kirsten Dunst no es una mala actriz, pero aquí su desempeño es un poco flojo y ni qué decir del insufrible Jason Schwartzman, totalmente inexpresivo y un error garrafal de casting (cabe mencionar que, curiosamente, es primo de Coppola). Vale la intención de mostrar una visión reivindicatoria del personaje histórico de María Antonieta, pero un mayor esfuerzo por construir un guión más consistente habría sido de gran ayuda para que lo mejor de la película no termine siendo el vestuario.

Título Original: Marie Antoinette
País y Año: Estados Unidos/Francia/Japón, 2006
Director: Sofia Coppola
Actores: Kirsten Dunst, Jason Schwartzman, Judy Davis, Rip Torn, Asia Argento
Calificación: ** 1/2

27 abr. 2007

Deseos prohibidos

¿Qué secreta fascinación hay en tener algo o alguien que no podemos alcanzar? En Escándalo (Notes on a Scandal), los personajes centrales tienen deseos prohibidos y el coraje para luchar por ellos. Barbara Covett (Judi Dench) es una profesora solterona que en su tiempo libre cuida de su gata moribunda y destila sarcasmo en su diario personal. Su vida tan sosegada cambia cuando llega la bella y joven profesora Sheba Hart (Cate Blanchett), quien rápidamente se convierte en el centro de atención del colegio, en el objeto de deseo de alumnos y profesores.

A raíz de un incidente en el que dos alumnos se pelean en clase de Sheba y entra Barbara en acción para ayudarle a imponer el orden, las dos profesoras entablan amistad y Sheba invita a su colega a cenar a su casa y conocer a su familia: su esposo Richard (Bill Nighy), bastante mayor que ella y sus dos hijos. Barbara no puede evitar sentir un aprecio cada vez mayor por Sheba, un sentimiento que se irá transformando en una atracción obsesiva y luego en celos cuando descubra que su joven colega tiene un affaire con un alumno de apenas 15 años.

El guión de Patrick Marber tiene ciertas conexiones con su trabajo anterior, Closer, porque los personajes están marcados por el conflicto entre su insatisfacción y sus pasiones prohibidas, las cuales los llevarán a arriesgar todo lo que tienen. En este caso, Sheba puede perder a su familia por culpa de la aventura que tiene con su alumno y Barbara ve la oportunidad de poner fin a su vida solitaria manipulando a la mujer que llena sus vacíos de afecto.

La sólida construcción de personajes y el enfrentamiento de sus motivaciones y miedos se complementan con las notables actuaciones de Judi Dench y Cate Blanchett, quienes fueron nominadas al Oscar por esta cinta. Es un espectáculo en sí mismo el mano a mano de dos pesos pesados de la interpretación, dos actrices que pueden reclamar tranquilamente el título de “una de las mejores de su generación”. Dench, quien ganó el galardón de la Academia por Shakespeare in Love y ha sido nominada 5 veces más, no deja de sorprender a sus 72 años con su gran talento camaleónico. Blanchett, ganadora del Oscar gracias a su trabajo en The Aviator, debe estar pasando por su mejor momento, sobre todo después de un año en el que tuvo tres proyectos de alto perfil: Babel, Escándalo y El Buen Alemán (The Good German).

Tocando adecuadamente cada nota de este escándalo, Philip Glass compone una notable banda sonora que ha sido comparada a su trabajo en The Hours, pero aquí la música brilla por mérito propio, imponiendo las cuotas necesarias de misterio y sensualidad que un thriller como éste requiere.

En todo caso, lo más criticable, que en realidad no tiene que ver propiamente con la película, es la forma tan descarada en que han pirateado el diseño del afiche de Hable con ella de Pedro Almodóvar. ¿O lo considerarán un simple “homenaje”?

Título original: Notes on a Scandal
País y Año: Inglaterra, 2006
Director: Richard Eyre
Actores: Judi Dench, Cate Blanchett, Bill Nighy, Andrew Simpson
Calificación: ****

11 mar. 2007

De Japón a Uganda escuchando música de los años 60

Tres películas de diferentes géneros nos invitan a revisar ciertos episodios de la historia del siglo XX. Aunque tienen en común el haberse llevado estatuillas en la última entrega de la Academia, sus temas y virtudes son muy distintos.

La fuerza de las esquirlas

El maestro Clint Eastwood nos ha legado dos importantes testimonios cinematográficos de la batalla de Iwo Jima, la cual se libró durante la Segunda Guerra Mundial. Primero, nos mostró cómo se construyó con artificios el heroísmo de las tropas de Estados Unidos en La Conquista del Honor (Flags of our Fathers). Y en Cartas desde Iwo Jima (Letters from Iwo Jima), podemos conocer, a través de cartas que los soldados japoneses escribieron en el escenario bélico, las historias de distintos personajes como el General Kuribayashi (excelente Ken Watanabe) quien conduce con serenidad y dignidad a sus subalternos, aún sabiendo que el enemigo tiene mayor poder. El panadero Saigo (Kazunari Ninomiya, en una actuación revelación) cuestiona el porqué de la guerra mientras añora regresar a casa para conocer a su bebé. Mientras la muerte les arrebata a sus amigos y los acerca al inminente enfrentamiento con el enemigo, conocemos también sus pasados teñidos de color y vida, de seres queridos a quienes dedicarse las cartas.

Eastwood logra que los japoneses (los eternos villanos de las cintas de Hollywood) tengan por fin condición de seres humanos, que nunca pidieron abandonar a su familia para vivir el horror y la crueldad de la guerra. Como en su anterior obra maestra, Million Dollar Baby, el director nuevamente plantea el dilema de escoger la propia muerte antes que el dolor que carcome la vida. Eastwood no deja moralejas azucaradas, por el contrario, las esquirlas de las granadas nos caen con tal fuerza que es inevitable preguntarse cómo el hombre puede seguir cometiendo tales atrocidades.

Título original: Letters from Iwo Jima
Director: Clint Eastwood
País y Año: Estados Unidos 2006
Actores: Ken Watanabe, Kazunari Ninomiya, Tsuyoshi Ihara, Ryo Kase
Calificación: **** 1/2

Sueños en tecnicolor

Tras el éxito de Moulin Rouge! y Chicago, a quienes se les agradeció revivir el género del musical, se esperaba que Soñadoras (Dreamgirls) cumpliera con los mismos estándares de excelencia, pero no cumplió la tarea a cabalidad. Un grupo musical femenino consigue el éxito masivo en la década de los años ´60 y en el camino conocen la fama, la rivalidad, el amor y la traición. Se supone que la historia es un reflejo de la carrera de Diana Ross y el grupo The Supremes, pero a la vez incorpora otros elementos y personajes para recrear esos “años maravillosos” o “días felices”.

Las actuaciones pueden llegar al exceso (como en el caso de Eddie Murphy, quien recibió inmerecidos premios por este papel, pero el Oscar le fue esquivo), pero es destacable la potente presencia escénica de Jennifer Hudson, a quien le dieron el Oscar a actriz de reparto por su impresionante voz y talento para vivir intensamente cada nota que canta; aunque cuando sólo dice diálogos, no se trata de una actuación especialmente extraordinaria. El principal obstáculo que le quita méritos a este musical es el peligroso acercamiento al melodrama más lacrimógeno, evidente sobre todo en ese final tan deslucido y digno de telenovela. A pesar de eso, el mayor valor de Soñadoras está en las logradas escenas musicales, que tienen un ritmo adictivo y una cuidada puesta en escena.

Título original: Dreamgirls
Director: Bill Condon
País y Año: Estados Unidos 2006
Actores: Beyoncé Knowles, Jennifer Hudson, Jamie Foxx, Eddie Murphy, Anika Noni Rose
Calificación: ***

El carisma del dictador

En El Último Rey de Escocia (The Last King of Scotland), el joven doctor escocés Nicholas Garrigan (James McAvoy) llega a Uganda en la década del ´70 buscando nuevas experiencias y por cuestiones del azar conoce al nuevo Presidente Idi Amin Dada (Forest Withaker), a quien le cae tan simpático que lo nombra su médico personal y luego lo convierte en uno de sus asesores de mayor confianza. A través de la mirada del doctor, vemos primero a Idi Amin como un líder bonachón y decidido a luchar por su pueblo, hasta mostrar más adelante su verdadero rostro de dictador sanguinario y déspota.

Forest Whitaker ganó el Oscar a mejor actor por este papel y aproximadamente 20 galardones más en toda la temporada de premios, todos muy merecidos. Su actuación es vibrante y magnética, dotando a su personaje de un gran carisma, una angustiante paranoia y una presencia imponente para asustar incluso con la mirada. El guión acierta en la medida en que presenta a los personajes en su uso y abuso del poder, yendo de la frivolidad a la brutalidad, para terminar en una pesadilla de la que Garrigan querrá escapar, aunque Idi Amin sea ahora el dueño de su vida.

Título original: The Last King of Scotland
Director: Kevin Macdonald
País y Año: Inglaterra, 2006
Actores: James McAvoy, Forest Withaker, Kerry Washington, Gillian Anderson
Calificación: *** 1/2

1 mar. 2007

La pérdida de la inocencia en un laberinto

Cuando están bien narradas, las grandes cintas del género de fantasía nos permiten sumergirnos en situaciones y entornos que en el fondo reconocemos como irreales, pero aceptamos como válidas dentro del entorno en que se presentan. Los mejores dramas que recrean las consecuencias de un episodio histórico logran acercarnos al drama humano y socio-político de las sociedades a las que les tocó vivir y escribir la historia. El Laberinto del Fauno es las dos cosas y más, es un cuento de hadas para adultos (tal y como lo ha descrito su propio director Guillermo del Toro).

La protagonista es la pequeña Ofelia (Ivana Baquero), quien viaja con su madre embarazada (Ariadna Gil) al pueblo donde está destacado su padrastro, el Capitán Vidal (Sergi López), un cruel militar franquista en la España de 1944. Por un lado, ella se niega a aceptar a su padrastro y se esconde en su propio mundo, en el cual unas hadas la llevan hacia un laberinto en el que un fauno le informa que ella es una princesa, pero para conocer su reino debe cumplir ciertas tareas. Por su parte, el Capitán Vidal está obsesionado con que nazca su hijo y a la vez se enfrenta violentamente a la resistencia de los opositores al régimen de Franco.

La cinta permite también mostrar la transición hacia la adolescencia de Ofelia, quien está al límite de perder la inocencia en medio de los brutales acontecimientos que suceden a su alrededor. Su mundo de fantasía no es para nada colorido o alegre; por el contrario, es peligroso, oscuro y retorcido. Pero ella no escapa de su realidad para desentenderse del mundo, sino más bien se preocupa por su mamá y por el hermano que hace decaer la salud de su mamá desde el vientre y cree que a través de ciertas acciones “mágicas” podrá ayudarlos.

El guión de Guillermo del Toro triunfa en su apasionante creación de mundos paralelos, en los que además del esfuerzo de Ofelia por lograr las tareas encomendadas por el fauno, están Mercedes (Maribel Verdú) y los otros rebeldes que luchan contra las atrocidades de Vidal. En ambos casos, encontramos dos heroínas que luchan con coraje y fortaleza, a pesar de las circunstancias adversas.

Llaman la atención desde el principio las escenas de extrema violencia, que recuerdan los explícitos baños de sangre de La Pasión de Cristo. Pero al igual que en la cinta de Mel Gibson, aquí esas escenas se justifican por su enorme capacidad de mostrar el sufrimiento que implica hacer un gran sacrificio y la crueldad de aquel que se regocija venciendo a su enemigo a través de la tortura.

La película acaba de obtener 3 premios Oscar: dirección artística, fotografía y maquillaje, los cuales son bastante merecidos. Los escenarios del mundo fantasioso son alucinantes, en buena parte gracias a una iluminación en clave baja que da el debido ambiente tenebroso. El maquillaje de los personajes del fauno y el hombre pálido es sobresaliente, sobre todo, en el segundo, que tiene los ojos en las palmas de las manos.

La banda sonora de Javier Navarrete es otro mérito rescatable, logrando estremecer a través de sus notas tristes. De las actuaciones, la pequeña Ivana Baquero, Maribel Verdú y Sergi López están estupendos y deberían haber merecido un mayor reconocimiento. Definitivamente, estamos hablando de una de las mejores películas del 2006, un laberinto en el que vale la pena perderse y dejarse llevar por la imaginación.

Título original: El Laberinto del Fauno
Director: Guillermo del Toro
País y año: México, España 2006
Actores: Ivana Baquero, Sergi López, Maribel Verdú, Ariadna Gil
Calificación: **** 1/2

20 feb. 2007

Miedo al "otro"

“Si quieres que te entiendan… escucha” es el slogan promocional de Babel. La ambiciosa propuesta de Alejandro González Iñárritu une cuatro historias a través de un evento detonante: una turista americana (Cate Blanchett) recibe un disparo mientras viaja en un bus turístico en Marruecos. Las consecuencias impactarán la vida de la niñera mexicana que cuida a sus hijos, de una familia de campesinos marroquíes, y de una chica japonesa sordomuda.

Después del éxito que tuvo con sus dos primeras películas, Amores perros y 21 gramos, González Iñárritu ofrece la tercera y última parte de su trilogía sobre historias paralelas que permiten relacionar a diversos personajes a través de las más amargas tragedias pero también del amor. El guionista Guillermo Arriaga (quien dicho sea de paso ha declarado que no piensa volver a trabajar con Iñárritu por lo menos en una década) nuevamente coloca a sus personajes frente a situaciones devastadoras que pondrán a prueba su supervivencia y, más importante aún, los lazos familiares.

La distancia, ya sea marcada por la lejanía física o por la falta de comunicación, se convierte en un obstáculo más en estas crisis que demuestran que las relaciones entre padres e hijos están hechas a prueba de fatalidad.

La forma cómo Babel retrata la incomunicación, la incomprensión, la desesperación y la búsqueda de aceptación que caracterizan las relaciones entre seres humanos, se presenta de forma desgarradora y conmovedora. Todos los personajes emprenden viajes de los que probablemente no todos regresarán, y en apenas pocas horas su existencia cobra nuevo sentido.

Cate Blanchett y Brad Pitt logran actuaciones sólidas y convincentes como la pareja al filo de la muerte lejos de sus hijos y de su país. Pero las actrices que se roban la película son la mexicana Adriana Barraza, en el papel de la nana que se lleva a los niños que tiene a su cargo al matrimonio de su hijo en México pero sin permiso de sus padres; y Rinko Kikuchi, la joven japonesa que busca desesperadamente cariño y aceptación, mientras enfrenta la repentina muerte de su madre.

Babel comenzó su trayecto por festivales y premiaciones ganando el premio al mejor director en el Festival de Cannes en mayo del año pasado, luego se llevó el Globo de Oro a mejor película de drama y ahora compite por 7 Oscar: mejor película, mejor director (González Iñárritu), mejor guión original (Arriaga), mejor actriz de reparto (tanto Barraza como Kikuchi), mejor edición y mejor partitura original. La partitura es obra de Gustavo Santaolalla, quien ganó el Oscar en esta misma categoría el año pasado por Brokeback Mountain.

Una empresa tan ambiciosa como ésta ha generado el rechazo de ciertos críticos, quienes la encuentran pretenciosa y forzada. Sin ser perfecta, Babel comunica un mensaje importante y actual sobre seres humanos que comparten nuestro mismo planeta y cuya realidad a veces preferimos ignorar. Pero una vez que superamos el miedo al “otro” tan distinto de nosotros, podemos encontrar reconfortantes coincidencias.

Título original: Babel
Director: Alejandro González Iñárritu
País y año: Estados Unidos, México 2006
Actores: Brad Pitt, Cate Blanchett, Adriana Barraza, Gael García Bernal, Rinko Kikuchi
Calificación: **** 1/2

7 feb. 2007

Por mi gran culpa

Una imagen puede estremecernos e impactarnos de mil formas, logrando una conexión con una parte importante de nuestras vidas. También puede confundirnos, llevarnos del miedo al pánico total. En Escondido (Caché) asistimos a un desfile de imágenes que tanto los protagonistas como los espectadores vamos descubriendo primero con curiosidad y luego, cada vez con más desconcierto.

Georges Laurent (Daniel Auteuil) trabaja como presentador en un programa televisivo sobre literatura. La tranquilidad familiar se quiebra cuando empiezan a enviarle videos en los que se ve la fachada de su casa y los momentos en los qué el y su familia entran o salen. Luego, los videos van cambiando a otros escenarios y llegan acompañados de macabros dibujos en los que se ve una criatura y manchas de sangre.

Georges y su esposa Anne (Juliette Binoche) intentan seguir con su vida normal, pero el temor de ser acosados, observados y amenazados por alguna mente retorcida los vuelve paranoicos cada vez que suena el timbre o el teléfono. Georges empieza a recordar episodios de su vida que creía ya olvidados, pero quien sea que lo esté torturando con esas imágenes no quiere que él olvide eso.

El director Michael Haneke (La Profesora de Piano) no pretende que el espectador juegue al detective, quienes esperan un thriller convencional donde todo es explicado en las últimas escenas a través de giros que nos revelan al criminal inesperado, se llevarán una gran decepción. Más importante aún, Escondido nos presenta a un personaje paralizado por el temor de esta amenaza que ha irrumpido en su vida y cómo él se niega a aceptar que puede ser culpable de algo que pasó hace tanto tiempo. ¿Cree realmente que no es culpable o cree que escondiendo su culpa podrá vivir más tranquilo?

Los terribles recuerdos de Georges, que llegan a manera de flashbacks, son escenas brillantes, que van del terror más escalofriante al drama más desgarrador. De igual modo, el encuadre final desconcierta por su ambigüedad pero al mismo tiempo invita a adivinar muchas causas y consecuencias de las pesadillas que ya terminaron o de las que podrían regresar. Quizás Haneke pretende decirnos que podemos esconder la culpa, pero al menor descuido, podría destaparse y recordarnos que sigue allí, esperándonos.

Título original: Caché
País y Año: Francia, Austria 2005
Director: Michael Haneke
Actores: Daniel Auteuil, Juliette Binoche, Maurice Bénichou
Calificación: **** 1/2

24 ene. 2007

Y los nominados NO son...

Sid Ganis, Presidente de la AMPAS (Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas) y Salma Hayek anunciaron los nominados a la 79° entrega de ese pequeño hombrecito desnudo y dorado al que todos en la industria conocen con el nombre de Oscar. Tan notorias como las películas que acapararon candidaturas, fueron las ausencias de otras que se creían fijas. Pero es una costumbre anual que la Academia nos deje boquiabiertos, emocionados o iracundos cuando descubrimos quiénes se ganaron su admiración y quiénes no la merecieron.

Dreamgirls ha conseguido la envidiable suma de ocho nominaciones (más que cualquier otra película nominada este año), pero increíblemente no está nominada a mejor película ni mejor director. Quedan para el recuerdo su Globo de Oro a mejor película en la categoría de comedia o musical o la leyenda urbana que rezaba que durante el Festival de Cannes de 2006 se proyectaron 20 minutos de esta cinta, los cuales provocaron una ovación y la seguridad, para muchos críticos, que ésta sería la ganadora del Oscar a mejor película. La gran campaña montada por la productora Dreamworks (que incluyó caravanas con entradas caras en las que se hacían pre-estrenos exclusivos) tampoco fue suficiente para colar el nombre de este fastuoso musical entre los 5 títulos más importantes del año.

Quienes sí componen esta categoría, la más codiciada sin duda, son Babel (7 nominaciones en total), The Queen (6), Los infiltrados (5), Letters from Iwo Jima (4) y Little Miss Sunshine (4). A diferencia de otros años, en que el día de las nominaciones ya se puede predecir al ganador de la categoría de mejor película, este año tenemos una emocionante carrera en la que cada una de las contendoras llega con su buena porción de premios y reconocimientos bajo el brazo. Sin embargo, me adelanto a predecir que este por fin podría ser el año de Martin Scorsese, seis veces nominado como mejor director, pero nunca un ganador de la estatuilla. Los infiltrados ha sido su película más taquillera y una de las más celebradas por la crítica, así que tal vez la necia Academia entre en razón esta vez y le dé el reconocimiento en los apartados de película y director.

Otra gran omisión, grosera, cruel e incomprensible, ha sido la de Volver en la categoría de mejor película extranjera. Ganadora de varios premios (entre los que destacan el Festival de Cannes y los European Film Awards), se creía que estaría fija en la candidatura, pero fue ignorada. Las nuevas y absurdas reglas de la Academia podrían haber jugado en su contra: 10 personas ven el primer grupo de películas inscritas por sus respectivos países (este año hubo 61, entre las que estuvo la peruana Madeinusa) y luego escogen 9 semifinalistas (entre las que sí estuvo Volver, según una lista difundida por la misma Academia una semana antes de las nominaciones). Una vez que quedan las 5 finalistas, 2 grupos de 10 personas escogen a la ganadora. Estas reglas son bastante discutibles ya que esas cantidades no son representativas de los miles de miembros que tiene la Academia.

Sin embargo, Penélope Cruz sí consiguió ser nominada a mejor actriz por Volver. Aunque en esta categoría ya está prácticamente todo oleado y sacramentado, porque hasta el momento Helen Mirren (The Queen) ha ganado decenas de premios por su interpretación de la reina Isabel II. Es un año ideal para la realeza, ya que en la categoría de mejor actor, el favorito y probable ganador es Forest Withaker por El último Rey de Escocia (The Last King of Scotland), quien también ha cosechado una envidiable colección de trofeos.

También ha sido un año especial para los hispanohablantes. Tres películas dirigidas por mexicanos han acaparado varias candidaturas. Además de Babel, dirigida por Alejandro González Iñárritu; están El Laberinto del Fauno (de Guillermo Del Toro), que compite en seis categorías incluyendo mejor película extranjera y guión original; y Children of Men (de Alfonso Cuarón) ha visto su nombre inscrito en tres apartados. Estos tres mexicanos, que además son muy buenos amigos, le darán el sabor latino a una ceremonia en la que también tenemos argentinos y españoles nominados en otras categorías.

El 25 de febrero veremos llegar a las estrellas al Teatro Kodak con sus mejores atuendos y en muchos casos con la cara petrificada por el Votox; y en las infaltables entrevistas de la alfombra roja, muchos declararán que realmente no esperan ganar porque suficiente reconocimiento es la nominación. Para muchos de ellos, 4 por cada categoría para ser más precisos, ese disco rayado será cierto.

Para conocer la lista completa de nominaciones, además de sinopsis, trailers y fotos de cada título, haz clic aquí.

20 ene. 2007

La gran ilusión

Desde Harry Potter hasta Gandalf, los magos parecen haber poblado últimamente nuestras pantallas de cine. Hace un par de meses tuvimos el estreno de El Gran Truco (The Prestige) de Christopher Nolan y ahora llega con varios ases bajo la manga El Ilusionista (The Illusionist) dirigida por Neil Burger.

A diferencia de otras cintas de magia, ésta no aborda los conflictos entre magos o sus propios conflictos internos con respecto a su poder. Aquí, el ilusionista es Eisenheim (Edward Norton) quien a comienzos del siglo XX encanta al público de Viena con sus sofisticados trucos de magia, los cuales atraen incluso al Príncipe Leopoldo (Rufus Sewell). El llega un día a ver el espectáculo de Eisenheim acompañado de su novia Sophie (Jessica Biel), quien es propuesta por el mismo príncipe como voluntaria para un acto de magia. Al llegar al escenario, el mago la reconoce inmediatamente, se trata de la mujer que conoció y amó cuando eran adolescentes.

Evidentemente, Eisenheim utilizará muchos de sus trucos o, mejor dicho, ilusiones, para poder estar junto a Sophie. El inevitable enfrentamiento con el príncipe los llevará a una lucha de poderes, el de la realeza que tiene al inspector Uhl (Paul Giamatti) de su lado para arrestar al ilusionista con el más burdo pretexto, y el poder de las ilusiones.

Las ilusiones creadas por Eisenheim van más allá de meros trucos de magia, en los que objetos aparecen y desaparecen. En verdaderos desafíos a la razón, hace crecer en tiempo record un arbolito de naranjo en el escenario del teatro, más adelante hace aparecer imágenes de personas muertas y el asombro del público se va multiplicando. Sin utilizar las últimas tecnologías en efectos visuales, la cinta logra su cometido de crear ilusiones fascinantes: no sólo las que el protagonista realiza sobre el escenario, sino las que el guión tiene preparadas hasta que termina la historia.

Edward Norton ha demostrado a lo largo de su carrera ser un actor versátil y con muy buen gusto a la hora de escoger sus guiones, entre los que destacan títulos como Primal Fear, American History X, Fight Club y 25th Tour. Aquí nuevamente demuestra su gran talento para construir personajes misteriosos y atormentados. Pronto lo veremos en The Painted Veil junto a Naomi Watts, en lo que promete ser un apasionante drama ambientado en la China de 1920.

Acompañando la belleza de las imágenes, filmadas con colores cálidos, destaca nítidamente la música compuesta por Philip Glass, a quien recordamos por la excelente banda sonora de The Hours. En conjunto, se trata de una película interesante y asombrosa.

Título original: The Illusionist
País y año: Estados Unidos, República Checa 2006
Director: Neil Burger
Actores: Edward Norton, Jessica Biel, Paul Giamatti, Rufus Sewell
Calificación: *** 1/2

12 ene. 2007

Todo se vende

El Niño (L´Enfant ) es una película sorprendente, a pesar de los escasos diálogos y la aparente falta de acción. Cuenta la historia de Bruno (Jérémie Renier) y Sonia (Déborah François), una pareja de chicos, casi unos adolescentes, que acaban de tener un bebé.

Bruno no parece darle mucha importancia al recién nacido, no tanto porque sea un hijo no deseado (nunca da indicios de que lo fuera), sino porque le da igual. Su propósito en la vida es robar para sobrevivir, con la ayuda de unos chicos menores que él, quienes hacen el trabajo sucio pero él se lleva la mejor tajada.

Para él no hay límites morales ni sacrificios personales que no valga la pena hacer por unos billetes con los cuales salvar el día. Por eso, no tiene problemas en alquilar su departamento e irse a dormir a la calle o, más aún, en vender a su propio hijo. ¿Se da cuenta de lo que está haciendo? ¿Le resulta inhumano o inmoral llegar a ese extremo? Bruno no lo verbaliza, pero uno puede sacar sus propias conclusiones mientras observa pacientemente cómo él pretende resolver sus problemas.

Escrita y dirigida por los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne, El Niño ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes 2005, además de otros reconocimientos en festivales europeos. Es el tipo de película que mucha gente podría considerar “lenta”, debido a que muchas escenas son largas y no ofrecen un diálogo constante. Pero en cambio, nos ofrecen detalles que construyen una imagen más completa y realista de los personajes. Tal vez no hablan mucho, pero pueden estar gritando con la mirada.

La opción de los directores es presentar una historia cruda sin rodearla de adornos melodramáticos, ni siquiera cuenta con una banda sonora que nos indique cuándo emocionarnos. Por momentos, parecemos asistir a un documental sobre padres adolescentes, pero sin la narración en off. La cámara sigue a Bruno por su recorrido y búsqueda de sacar dinero de donde sea y como sea, pero no lo juzga.

El guión no pretende servir de manual de autoayuda sobre cómo ser mejores personas a pesar de las circunstancias adversas. Tampoco es una apología del crimen. Es una mirada atenta al universo marginal en la que este personaje inmaduro y despreocupado intenta simplemente sobrevivir.

Aunque el foco está puesto principalmente en Bruno, hubiera sido interesante conocer más a Sonia y a la mamá de Bruno, quien aparece sólo en una escena. Si bien es cierto que podemos estar mal acostumbrados a un ritmo mucho más ágil en el que ocurren demasiadas cosas en una misma escena, vale la pena darle una oportunidad a esta cinta poco convencional que nos plantea interrogantes sobre nuestros propios límites.

Título original: L´Enfant
País y Año: Bélgica, Francia 2005
Director: Jean-Pierre y Luc Dardenne
Actores: Jérémie Renier, Déborah François
Calificación: *** 1/2

5 ene. 2007

Las 10 del ´06

Escoger una lista con lo mejor del año es una tarea tan arbitraria como divertida. El 2006 trajo a la cartelera limeña un buen número de estrenos valiosos que lograron imponerse frente al gran grupo de sospechosos comunes que cada semana aterrizan en los multicines: desde el enésimo remake de una cinta de terror japonesa hasta la quinta secuela de una saga de acción, pasando por la vigésima película de animación sobre animales.

A pesar que algunos títulos recogidos en esta lista ciertamente fueron estrenados en su país de origen el 2005, he considerado todas las películas que se estrenaron en 2006 en Lima. Las 10 películas que más me impactaron y que gozan de muchos atributos cinematográficos son:

1. Volver: La vuelta de Almodóvar fue por todo lo alto y consiguió nuevamente retratar el universo femenino en clave de comedia y de tragedia, con una gran melancolía, colores brillantes y actuaciones brillantes de todo el elenco.

2. Brokeback Mountain: Vista sin prejuicios, esta historia está salpicada de metáforas y sutilezas que Ang Lee supo llevar con gran maestría a la pantalla.

3. Munich: El poderoso relato de cómo el gobierno israelí decidió buscar venganza por el asesinato de 11 atletas en las Olimpiadas de 1972 plantea interesantes enfoques sobre la espiral de violencia que envuelve a israelíes y palestinos.

4. Vuelo 93 (United 93): Sin caer en el patrioterismo y sin demonizar a los terroristas, esta cinta supo crear una atmósfera asfixiante al documentar el trágico destino de uno de los cuatro aviones secuestrados el 11 de setiembre de 2001.

5. Los Infiltrados (The Departed): La película más taquillera en la carrera de Scorsese es una mirada a los borrosos límites entre la autoridad y el crimen.

6. Match Point: Woody Allen aporta una perspectiva cínica sobre los extremos a los que puede llevar la ambición desmedida y la obsesión descontrolada.

7. Buenas noches y buena suerte (Good Night and Good Luck.): George Clooney dirige, escribe el guión y actúa en esta cinta sobre la batalla del periodista Edward R. Murrow por defender la libertad de expresión.

8. Una historia violenta (A History of Violence): Interesante reflexión sobre la violencia del ser humano, de cómo este puede volverse una bestia salvaje o llegar al extremo de matar a otra persona para sobrevivir.

9. Flores rotas (Broken Flowers): Divertida road movie de humor negro sobre la vuelta a los amores y personajes del pasado como una forma de encontrarse a sí mismo en el presente.

10. El jardinero fiel (The Constant Gardener): Provocador relato sobre la corrupción en la industria farmacéutica y cómo un romance se construye y destruye en medio del destape de verdades incómodas.

Merecen una mención honrosa otros títulos provenientes de lugares tan diferentes como Perú, Francia y Palestina que también lograron muy buenos resultados, ya sea por un guión envolvente o actuaciones memorables: Capote, Paraíso Ahora (Paradise Now), Madeinusa, Orgullo y Prejuicio (Pride & Prejudice), Mrs. Henderson Presents, Gracias por Fumar (Thank You for Smoking), El Niño (L´Enfant), Oliver Twist, Vida en pareja (5x2), Happy Feet, etc.

En contraparte, aunque traté de evitar muchos títulos de dudosa reputación, terminé cayendo en las garras de espectáculos lamentables y verdaderas torturas, comedias que provocaban terror y películas de terror que involuntariamente provocaban risa. Las 5 peores experiencias cinematográficas que tuve son: Terror en Silent Hill (Silent Hill), Scary Movie 4, La Profecía (The Omen), La Oscuridad (The Dark) y La Pantera Rosa (The Pink Panther). Es preocupante la crisis en la que ha caído el género del terror, que desde hace largo tiempo viene brindando decepción tras decepción. Que el 2007 nos traiga más y mejores películas.