29 jul. 2008

Diferentes matices de oscuridad

El Caballero de la Noche (The Dark Knight) no es sólo una película, es un fenómeno de masas, un acontecimiento que podría hacer historia por más de una razón. En primer lugar, ha roto todos los records de taquilla al haber conseguido recaudar $315 millones en tan solo los 10 primeros días de exhibición en los Estados Unidos, un logro que ninguna película ha conseguido jamás. En segundo lugar, no sólo cuenta con el favor de los espectadores, sino que la crítica internacional ha tenido una reacción muy entusiasta, lo cual no es común para una superproducción de Hollywood basada en un comic. Y además, la actuación de Heath Ledger ha generado elogios tan encendidos de sus propios compañeros de reparto y de los críticos, que ya se habla de una posible nominación póstuma al Oscar. Cerrando el círculo, no es difícil adivinar que Ledger es responsable, en parte, tanto de la gran taquilla como de las buenas críticas.

La historia continúa donde se quedó su antecesora, Batman Inicia. Bruce Wayne (Christian Bale) ha asumido a cabalidad su papel de héroe vigilante que, con el disfraz del hombre murciélago, aniquila a los criminales de Ciudad Gótica, pero estos se multiplican y sus métodos se vuelven cada vez más sofisticados. Sus aliados son el Comisario de Policía James Gordon (Gary Oldman) y el Fiscal del Distrito Harvey Dent (Aaron Eckhart), quien busca enviar a prisión a los peces gordos de las organizaciones criminales. La presencia maquiavélica del Guasón o Joker (Heath Ledger) envolverá a toda la ciudad en un huracán de violencia, terror y paranoia que dejará muchos damnificados en el camino.

Si en la película anterior el director Christopher Nolan presentaba a un Batman entendiendo su misión, su enfoque aquí cambia por el de un superhéroe que llega a verse cansado de su labor de limpiar las calles de criminales y que entra en la duda existencial de pasarle la posta a un representante de la ley que no necesite de máscaras y que cuente con el apoyo popular, como Harvey Dent. Además de verse envueltos en un triángulo amoroso con Rachel Dawes (Maggie Gyllenhaal), las vocaciones altruistas de ambos se verán puestas en riesgo cuando el Guasón intente demostrar que en Ciudad Gótica hasta los ciudadanos más honorables pueden corromperse y descender a los niveles más bajos de la descomposición humana.

Estos dilemas morales que persiguen a los protagonistas y los enfrentan a romper sus reglas, le dan a esta película mayor intensidad y suspenso no sólo que la cinta anterior, sino que la gran mayoría de cintas de superhéroes en general. Aquí no asistimos a una lucha pareja entre buenos y malos, aquí el mal encarnado por el Guasón se parece a una manzana podrida que corrompe todo a su paso. El Guasón tiene una perversidad casi animal e irracional, un sentido de la manipulación de su entorno en el que todas las fichas del tablero están a su disposición para destruirse cuando a él se le antoje. De ahí que él se autodefina como un “perro que persigue automóviles: no sabría que hacer si atrapa uno”.

Como mencionaba al inicio, Heath Ledger es la principal atracción de la cinta, porque su creación del Guasón es impactante, al llenarlo de tantos matices que lo vuelven un caso imposible para cualquier psicoanalista. La nominación al Oscar, de la que tanto se ha hablado, no me parece para nada descabellada, se trata de una actuación inolvidable que, junto con su trabajo en cintas tan diferentes como Monster´s Ball y Brokeback Mountain, queda como el mejor testamento que pudo dejar Ledger antes de morir a tan temprana edad.

Sin embargo, no se trata del único gran logro del film. Además del guión que sorprende con varios giros inesperados y diálogos memorables sobre los extremos tan relativos del bien y el mal, el trabajo en conjunto de todo el elenco es bastante acertado, la edición es impecable en el manejo del suspenso y la música contribuye a crear la desesperante sensación de peligro inminente. El final tan desesperanzador no deja de ser emocionante porque demuestra que en cintas como ésta, también pueden haber héroes caídos y duros caminos de redención por delante.

Título Original: The Dark Knight
País y Año: Estados Unidos, 2008
Director: Christopher Nolan
Actores: Christian Bale, Heath Ledger, Aaron Eckhart, Gary Oldman, Maggie Gyllenhaal, Michael Caine, Morgan Freeman, entre otros.
Calificación: ****

14 jul. 2008

Me enamoré en París

La ciudad de París ha sido, más que un telón de fondo, un personaje más, en varias de mis cintas favoritas: desde Moulin Rouge! hasta Ratatouille, pasando por Amélie. Esa visión apasionada de la Ciudad de la Luz se refleja también en París, yo te amo (Paris, je t'aime), un conjunto de 18 cortometrajes ambientados en distintos barrios de esta ciudad en los que el amor (o la falta de él) se pone de manifiesto.

Lo más valioso de este interesante proyecto es que ha reunido a directores y actores de todo el mundo, los cuales aportan su cuota de sensibilidad y su propia lectura del amor, en sus diferentes formas (del amor de pareja al de padres e hijos) y etapas (de la ilusión del amor a primera vista a la inevitable aceptación de la ruptura). Cada director decide abordar su historia desde diferentes ángulos: de la melancolía a la ternura, de la tragedia manchada de sangre al sarcasmo más irreverente.

Entre esta mixtura de culturas y nacionalidades, tenemos a directores latinoamericanos como Alfonso Cuarón y Walter Salles, los estadounidenses Ethan y Joel Coen y Alexander Payne, la española Isabel Coixet, el francés Gérard Depardieu, el japonés Nobuhiro Suwa, entre otros. Entre el reparto, figuran estrellas de la talla de Natalie Portman, Juliette Binoche, Willem Dafoe y Nick Nolte, al lado de actores hispanos como Catalina Sandino Moreno, Javier Cámara y Leonor Watling.

Este variado menú internacional acierta en la gran mayoría de fragmentos. Gus Van Sant, el mismo director de Good Will Hunting y Elephant, tiene aquí a su cargo el segmento “Le Marais”, en el cual un hombre desconcertado le cuenta a otro un monólogo sobre una repentina necesidad. También destaca el segmento “Bastille” de Isabel Coixet, en el cual el italiano Sergio Castellitto está a punto de dejar a su esposa, hasta que ella lo sorprende con una ingrata noticia. El segmento "Parc Monceau" de Alfonso Cuarón tiene una trayectoria sorprendente: en una sola toma, nos presenta el recorrido de dos personajes (interpretados por Nick Nolte y Ludivine Sagnier), cuya relación aparentemente conflictiva se va transformando hasta llegar a uno de los niveles más puros del amor.

Menos fortuna tienen el trivial episodio de amor entre vampiros (a Elijah Wood aún le cuesta desprenderse de la cara de susto de Frodo, ¿no?) y el de un vendedor de productos de belleza, que juega con los límites del absurdo. Aún así, la obra en su conjunto entusiasma por sus múltiples posibilidades narrativas y sirve de modelo a otros proyectos similares, como New York, I Love You, la cual se encuentra en etapa de postproducción y se estrenará el próximo año.

Título original: Paris, je t'aime
País y Año: Francia, 2006
Directores: Ethan Coen, Joel Coen, Isabel Coixet, Wes Craven, Alfonso Cuarón, Alexander Payne, Walter Salles, Gus Van Sant, entre otros.
Actores: Gaspard Ulliel, Steve Buscemi, Catalina Sandino Moreno, Juliette Binoche, Maggie Gyllenhaal, Fanny Ardant, Emily Mortimer, Natalie Portman, Elijah Wood, entre otros.
Calificación: ****