31 oct. 2008

¡Maña mía! (o cómo caí rendido ante otro musical)

He confesado más de una vez que tengo debilidad por los musicales y cada estreno del género me llama inmediatamente la atención (aunque no hay forma de que me sienta en una sala de cine infestada de púberes a ver High School Musical 3). En el caso de Mamma Mia! mi interés se multiplicó por dos motivos: Meryl Streep es una de mis actrices favoritas y la música de ABBA no me desagrada, por no decir que es inevitablemente pegajosa.

La película, dirigida por Phyllida Lloyd, es la adaptación de la exitosa puesta teatral de Broadway. Sophie (Amanda Seyfried), una chica de 20 años, vive en una isla de Grecia con su madre Donna (Meryl Streep). A punto de casarse, Sophie desea saber quién es su padre e invita a la boda a tres potenciales candidatos (Pierce Brosnan, Colin Firth y Stellan Skarsgård), quienes fueron amigos cariñosos de su mamá dos décadas atrás.

Sería inútil defender la originalidad del guión, porque finalmente el argumento es sólo un pretexto para insertar los grandes éxitos de la banda sueca ABBA en un musical. Así, clásicos como “Mamma Mia”, “Dancing Queen”, “Chiquitita”, “Gimme gimme gimme” y otros más se ensamblan en la ligerísima historia de amor y se presentan acompañados de coreografías y uno que otro lagrimón de telenovela.

El mayor atractivo del musical recae sobre las veteranas actrices. Al lado de Streep se lucen Julie Walters (la recordada profesora de baile de Billy Elliot) y Christine Baranski (la reportera sensacionalista de Chicago). Cuando las tres recuerdan las épocas de su banda juvenil Donna and the Dynamos, la película alcanza sus momentos más divertidos y desenfadados. Realmente es un placer apreciar a Streep en un papel tan diferente a sus acostumbrados dramas y demuestra una vez más, como ya lo hizo con éxito en The Devil wears Prada, que su versatilidad abarca con mucha comodidad el terreno de la comedia.

No podría decir lo mismo del ex agente 007, Pierce Brosnan, cuando toma el micrófono. Su registro vocal es tan pobre y su cuerpo luce tan desubicado en esas apretadas mallas en el número musical final que termina haciendo el mayor ridículo de su carrera.

¿Que si el desenlace luce algo forzado? Pues sí. ¿Que si los personajes pueden llegar al exceso y a los límites de la parodia? No lo creo. Lo que no puedo negar es que este musical tan ligero e inofensivo me produce la misma alegría pasajera de una noche de karaoke o el placer inmediato de unas cosquillas en los rincones más cálidos de la memoria.

Título original: Mamma Mia!
País y año: Reino Unido, Estados Unidos, 2008
Director: Phyllida Lloyd
Actores: Meryl Streep, Amanda Seyfried, Pierce Brosnan, Colin Firth, Julie Walters, Christine Baranski, Stellan Skarsgård, Dominic Cooper
Calificación: *** 1/2

5 oct. 2008

El pastel menos popular

En Busca del Amor (My Blueberry Nights) es mi primera aproximación al universo de Wong Kar Wai, uno de los directores chinos más conocidos en Occidente, gracias a títulos como In the mood for love o 2046. Esta cinta representa también su primera película en inglés y el debut cinematográfico de la cantante Norah Jones, quien interpreta a Elizabeth, una mujer con el corazón roto y la maleta lista para ir a la carretera en busca de sí misma.

Primero la conocemos en un café de New York, en el cual descubre que su novio la ha estado engañando y ahoga sus penas con el dueño del café, Jeremy (Jude Law). Comen juntos, comparten secretos y empiezan a construir una relación especial hasta que ella se va de viaje sin despedirse. Su primera parada es en Memphis, donde trabaja en un restaurante de día y en un bar de noche, los cuales son frecuentados por un policía alcohólico (David Strathairn) que se niega a aceptar que la relación con su esposa (Rachel Weisz) fracasó. En el tercer segmento de la cinta, llega a Nevada, donde trabaja en un casino donde conoce a la bella ludópata Leslie (Natalie Portman), quien intentará apostar todos los ahorros de Elizabeth.

Norah Jones no decepciona en su primera experiencia como actriz, pero su personaje no siempre se comporta como protagonista, sino como un testigo de otras experiencias, un apoyo de otras almas más perdidas que ella. En particular, la conflictiva pareja conformada por David Strathairn (recordado por su brillante actuación en Good night and good luck) y Rachel Weisz (ganadora del Oscar por El Jardinero Fiel) compone el segmento más intenso de la cinta. Ambos actores están inmejorables demostrado la gran vulnerabilidad de sus personajes melancólicos y ahogados por una marea de fatalidad.

Pero el verdadero protagonista de En busca del amor es, en todo caso, la cámara. La fotografía consigue crear encuadres de una belleza admirable, en los que las luces de neón resaltan la sensualidad y la seducción, la crema que fluye por los pasteles son evocaciones de placer, los tacones que caminan por la calle dibujan un recorrido errático y nostálgico.

Wong Kar Wai nos presenta además interesantes metáforas sobre las relaciones de pareja, la búsqueda de un ideal y la confianza en los demás. Jeremy seduce a Elizabeth con un pastel de mora azul, que casi siempre se queda entero al final de la noche mientras que el de manzana se acaba por ser más popular. Si lo presentan de forma tan irresistible, ¿cómo negarse a darle una oportunidad al pastel menos popular pero más sofisticado? En cierta forma, esta película es como ese pastel, así que recomiendo probarla y disfrutar cada bocado.

Título original: My blueberry nights
Director: Wong Kar Wai
País y Año: China, 2007
Actores: Norah Jones, Jude Law, David Strathairn, Rachel Weisz, Natalie Portman
Calificación: *** 1/2