30 nov. 2008

La revolución va por dentro

El cine mexicano de la última década ha brindado obras de mucho prestigio y gran presencia en festivales y premiaciones internacionales, como Amores Perros, Y tu mamá también, El Crimen del Padre Amaro, El Laberinto del Fauno y Luz Silenciosa. Ahora toca el turno de otra producción destinada a acaparar la atención internacional y uno que otro galardón: Arráncame la vida.

Basada en la novela homónima de Ángeles Mastretta, Arráncame la vida narra el gran vuelco en el destino de Catalina (Ana Claudia Talancón), una quinceañera de la ciudad de Puebla que en la época posterior a la revolución, conoce al General Andrés Ascencio (Daniel Giménez Cacho), quien decide casarse con ella, así ella no quiera. El sueña con ser presidente y ella con ser la dueña de su propia vida, algo que su esposo no está dispuesto a aceptar. La aparición de un director de orquesta de ideas opuestas a las del General se convertirá en la tercera esquina de un triángulo amoroso de pasiones desbordadas.

La relación entre Catalina y el General es uno de los puntos fuertes de la película. El poder que él representa la seduce y la lleva a descubrir los placeres de la vida, pero a costa de ciertos sacrificios personales. En un principio ella lo idealiza tanto que le perdona la falta de libertad para hacer lo que le plazca, pero conforme va descubriendo sus relaciones con múltiples mujeres, así como las atrocidades que ha realizado con sus opositores, ella querrá escaparse de ese corsé. Pero Catalina no es una heroína sufrida que se arroja a los brazos de otro hombre para llorar sus penas, es una mujer que sabe adaptarse a las circunstancias y que llega a mimetizarse tanto con las formas de manipulación de su esposo, que empieza a copiar algunos de sus hábitos y al final su determinación la llevará a hacerse cargo de la situación.

La evolución de Catalina no es sólo mérito del guión tan bien trabajado, sino que se enriquece con la impresionante actuación de Ana Claudia Talancón, convincente en todas las etapas y emociones del personaje. Pero quien merece el mayor aplauso es Daniel Giménez Cacho, quien da vida a un militar machista, posesivo y egocéntrico, pero también carismático y avasallador. Trata a su esposa como al objeto más lindo de la decoración de la casa y la minimiza con frases como: “La cosa es verse bonita, dulce, impecable”.

Por otro lado, en el papel del amante rebelde, José María de Tavira no tiene la fuerza ni la convicción que el personaje requiere. Le falta transpirar pasión por la causa que dice defender.

Arráncame la vida ha sido la película más cara en la historia del cine mexicano y es evidente que sus cuidados valores de producción son de una calidad más cerca del estándar de Hollywood que del cine latinoamericano. Por eso no es de extrañar que México la haya elegido para representarlos en la categoría de mejor película extranjera en el Oscar del próximo año. La competencia por lograr la nominación será dura porque también están en la pelea decenas de filmes provenientes de todo el mundo, pero no sería raro que la Academia se deje seducir por esta revolución mexicana, la de una mujer que se atrevió a sentir más de lo que le estaba permitido.

Título original: Arráncame la vida
País y año: México 2008
Director: Roberto Sneider
Actores: Ana Claudia Talancón, Daniel Giménez Cacho, José María de Tavira, Julio Bracho, Camila Sodi
Calificación: ****

27 nov. 2008

El último vals en La Paz

El director Marc Forster ha tenido una carrera bastante ecléctica en los últimos años. Invitó a Halle Berry a despojarse de sus prendas e inhibiciones para conseguir el Oscar a la mejor actriz en Monster's Ball, motivó a Johnny Depp a ponerse en los zapatos del autor de Peter Pan en Finding Neverland, hizo que Will Ferrell se cuestionara si su vida era realidad o una ficción manipulada por una escritora en Stranger than Fiction y expuso las crueldades del régimen talibán en Cometas en el cielo. Después de proyectos tan variados, ahora asume el reto de dirigir la vigésimo segunda película en la serie del espía James Bond, Quantum of Solace.

Esta cinta se presenta como una continuación de Casino Royale, aquella que introdujo a Daniel Craig en el papel del famoso agente 007. James Bond está devastado por la pérdida de Vesper Lynd, la mujer que amó y que lo traicionó. Tiene una aniquiladora sed de venganza y su búsqueda de los culpables se interpondrá con la misión que le es encomendada de perseguir a Dominic Greene (Mathieu Amalric), un supuesto filántropo que en realidad quiere quedarse con las reservas de agua de varios países pobres.

Las infaltables chicas Bond de turno son Camille (Olga Kurylenko) y Strawberry Fields (Gemma Arterton). Al igual que James Bond, Camille es una mujer que arrastra una fuerte tragedia en su pasado y que deberá unir fuerzas con él para enfrentarse a sus respectivos demonios, aunque el estado de desolación en que se encuentran implique no encontrar el momento indicado para involucrarse sentimentalmente. Dicho sea de paso, la caprichosa decisión de casting de contratar a una modelo ucraniana como Olga Kurylenko para que interprete el papel de una boliviana, se perdona en parte gracias a su belleza tan exótica y a que de verdad no habla tan mal el castellano como Daniel Craig.

Uno de los aspectos que más me llamó la atención del guión es que la organización criminal que persigue Bond desea aprovecharse de las reservas de agua de un país tan pobre como Bolivia. Aunque en principio, suena a una idea algo disparatada o un chiste de mal gusto, es interesante que un tema tan ajeno a Hollywood como la escasez de agua aparezca en una película de acción y espionaje y no sólo en los documentales de Al Gore. Obviamente, se toca el tema de forma muy superficial, pero aún así es una idea audaz, por decir lo menos.

Y si ver a James Bond corriendo por el desierto de Atacama o viajando en un bus boliviano suena bizarro, me pareció aún más surreal escuchar en medio de una escena los primeros acordes del conocido vals criollo “Regresa” en versión electrónica. Sucede que el DJ peruano Jaime Cuadra aportó tres de sus mezclas de música criolla con electrónica a la película. El resultado final, para mi sorpresa, no desentona.

Quantum of Solace no llega a superar el manto de frescura y sensualidad que cubría a su predecesora Casino Royale, pero de todas maneras tiene sus propios atributos y escenas absolutamente formidables como la reunión de los criminales de alto vuelo en la ópera. Por sus grandes dosis de violencia, muchos la han comparado con la trilogía de otro agente atormentado: Jason Bourne; pero lo cierto es que Bond mantiene intactos sus rasgos característicos de elegancia y seducción.

Título Original: Quantum of Solace
País y Año: Reino Unido, Estados Unidos 2008
Director: Marc Forster
Actores: Daniel Craig, Olga Kurylenko, Mathieu Amalric, Judi Dench, Gemma Arterton, Jeffrey Wright
Calificación: *** 1/2