30 dic. 2008

Una declaración de amor a Australia

Lo había anunciado en una entrada publicada en mayo: Australia era mi película más esperada del 2008. Mis expectativas eran altísimas por ver el reencuentro de Baz Luhrmann y Nicole Kidman, director y actriz de Moulin Rouge! respectivamente, en una cinta épica de grandes proporciones. El resultado, gracias a Baz, es bastante satisfactorio.

La historia se ubica en el noreste de Australia, en los inicios de la Segunda Guerra Mundial. Lady Sarah Ashley (Nicole Kidman) es una aristócrata inglesa que ha heredado 2000 cabezas de ganado y que debe trasladarlo a cientos de kilómetros de distancia para prevenir un complot en su contra urdido por un importante magnate ganadero. Un capataz (Hugh Jackman) del cual nunca conocemos su nombre, será su aliado y el motivo de una inevitable atracción.

Australia es muchas películas en una. Por un lado, es un gran homenaje a otras grandes historias épicas que fusionan un romance apasionado con la tragedia de una guerra, tales como Lo que el viento se llevó o La Reina Africana. Pero más aún, es una contundente declaración de amor al país que da título a la película: desde el rescate de su historia y reivindicación de la población aborigen hasta la forma glamorosa de filmar los preciosos paisajes del desierto, el campo o la playa. La cámara nos invita a enamorarnos de estos escenarios donde cada elemento de la puesta en escena contribuye a crear encuadres de una belleza sobrecogedora.

Otro tema que Australia impone en medio del romance y el conflicto bélico es el de las Generaciones Robadas. Esto se refiere a la práctica sistemática empleada por el gobierno australiano y las misiones religiosas de llevarse a los niños de herencia aborigen a campamentos donde estuvieran supuestamente “protegidos” pero alejados de sus familias. Así, el niño mestizo Nullah (el debutante Brandon Walters) cobra un inesperado protagonismo, al mostrarnos no sólo la problemática de los niños aborígenes, sino el misticismo de sus ancestros.

Esta es la cuarta película de Baz Luhrmann, después de Strictly Ballroom, Romeo + Julieta y Moulin Rouge! Al igual que en las anteriores, aquí el director australiano se reafirma como un cineasta detallista, capaz de narrar con maestría romances tan apasionados que encienden el écran, así como dueño de un particular estilo visual que acaricia las retinas de los espectadores.

Tanto Kidman como Jackman se lucen con actuaciones muy bien logradas. Ella logra llevarnos de la antipatía inicial hacia su personaje tan estirado hasta conmovernos profundamente cuando la guerra amenaza con quitarle todo. El personaje de Sarah va mutando y revelando tantas capas que hacia el final deja expuesta toda su vulnerabilidad y entrega hacia su familia.

Si bien es cierto que la reacción de la crítica especializada en Australia y Estados Unidos ha sido bastante dividida, es probable que Australia no pase desapercibida en la premiación de la Academia, en especial en las categorías de fotografía, dirección artística y vestuario. Aunque no se lleve los premios mayores, sin duda estamos ante un nuevo clásico que merece ser considerado uno de los mejores estrenos del año. Gracias a Baz.

Título original: Australia
País y Año: Australia, Estados Unidos 2008
Director: Baz Luhrmann
Actores: Nicole Kidman, Hugh Jackman, Brandon Walters, David Wenham, entre otros.
Calificación: **** 1/2

21 dic. 2008

Humor fecundo

Después de Michael Clayton, Sin Lugar para los Débiles, Expiación y Petróleo Sangriento, llega por fin a nuestra cartelera la quinta nominada al Oscar a mejor película del 2007: Juno. Esta cinta ocupa el lugar de honor que años antes le correspondió a cintas como Sideways y Little Miss Sunshine: una comedia “indie” que se convierte en un inesperado éxito de taquilla y en una sensación de las premiaciones de Hollywood.

Juno MacGuff (Ellen Page) es una adolescente que en una aburrida tarde decide tener relaciones sexuales con su mejor amigo Paulie (Michael Cera) y, como consecuencia, queda embarazada. Ella tiene muy claro que no quiere tener al hijo y después de descartar la opción del aborto, opta por buscar a una pareja de esposos (Jennifer Garner y Jason Bateman) que no pueda tener hijos para darles el suyo.

Juno es una chica que no se complica la vida, que siempre tiene una respuesta contundente con la cual desarmar a los demás y que a diferencia de otras chicas de su edad, no cae en un mar de disfuerzos y trivialidades. Su mejor amigo Paulie es básicamente un nerd ingenuo y adicto a los caramelos Tic Tac que, sin embargo, es el complemento ideal de Juno.

El contraste de esta pareja adolescente son los esposos treintañeros Mark y Vanessa, quienes desean adoptar al hijo de Juno. Ella es una mujer refinada, perfeccionista y controladora que sueña con ser madre. Él, en cambio, es un músico que no desea renunciar a su sueño de formar una banda de rock pero que por ahora trabaja componiendo jingles para comerciales de televisión. Juno no sólo llega a sus vidas para solucionar el problema del hijo ausente, sino para obligarlos a cuestionarse qué prioridades busca cada uno en esta etapa de su vida.

El director Jason Reitman, a quien le debemos la divertida comedia Thank You for Smoking, logra sacar lo mejor de todo el reparto. Además de Ellen Page (quien ya había llamado la atención con la polémica Hard Candy), destaca Jennifer Garner, quien tiene la oportunidad de despercudirse de su imagen de heroína de acción y de comedias románticas. El guión de la ex stripper Diablo Cody, galardonado con un Oscar, tiene líneas afiladas con el más ingenioso sarcasmo, el cual sabe ceder espacio al romanticismo. Ojalá más comedias inteligentes como ésta continúen fecundando nuestra cartelera.

Título original: Juno
País y Año: Estados Unidos, Canadá 2007
Director: Jason Reitman
Actores: Ellen Page, Michael Cera, Jennifer Garner, Jason Bateman, J.K. Simmons, Allison Janney
Calificación: ****