29 ago. 2009

La fiesta de la pobre oferta II

Chile


La nana de Sebastián Silva fue, como decía en mi post anterior, la gran vencedora del festival tanto para el jurado oficial como para la crítica internacional. Raquel (Catalina Saavedra) ha trabajado como empleada doméstica para una familia de clase alta durante 23 años y aunque está cansada y sufre de mareos, no acepta que contraten a otra empleada porque siente amenazados sus dominios. Por ello, ahuyenta con maltratos psicológicos a las potenciales candidatas.

Catalina Saavedra logra una gran actuación, al dar vida a una mujer amargada, egoísta y hasta cruel que no se da cuenta de su profunda necesidad de crear lazos afectivos y aferrarse a ellos para liberarse de su armadura. Lejos de optar por la solemnidad, el director impone un tono relajado y divertido para filmar la rutina de la familia y los celos infantiles de Raquel frente a las otras empleadas. El humor negro se da la mano con la ternura para redondear una cinta bastante simpática, pero sin destacar demasiado más allá de su protagonista. Calificación: *** ½


Huacho de Alejandro Fernández Almendras también muestra la vida cotidiana de una familia chilena, pero de una zona pobre. Primero los conocemos cenando juntos hasta que les cortan la electricidad por falta de pago y luego acompañamos a cada miembro de la familia por separado en su rutina diaria.

El director trata de mostrar cómo cada uno de ellos se relaciona con el avasallador mundo moderno y cómo participan de la sociedad de consumo. El niño envidia el videojuego de moda que tiene su compañero de colegio, la madre tiene que devolver un vestido que había comprado recién porque no le alcanza el dinero, la abuela vende quesos artesanales en la carretera pero a los clientes les parecen caros. No todos los personajes tienen algo interesante que mostrar (en especial el abuelo), pero como experimento narrativo es una propuesta diferente. Calificación: ***

Uruguay


Gigante de Adrián Biniez fue una grata sorpresa que se convirtió sin problemas en la mejor película que vi durante el festival. Jara (Horacio Camandule) trabaja como guardia de seguridad en un supermercado, viendo la noche pasar delante de las cámaras de seguridad. Desde que ve a la torpe y distraída Julia (Leonor Svarcas) limpiando el establecimiento, nace un amor platónico que lo llevará a perseguirla a través de las cámaras e incluso en la calle, pero siempre escondiéndose de ella porque su timidez le impide hablarle siquiera.

Jara escucha a Metallica, es alto y gordo, pero a pesar de su apariencia de guardaespaldas duro es un tipo entrañable e inocente. La interpretación de Horacio Camandule es impecable y transmite las dosis justas de ternura, misterio y explosión cuando el guión lo requiere. A medio camino entre el thriller y la comedia romántica, Gigante es un triunfo de la creatividad y la sencillez bien trabajada. Calificación: ****


Mal día para pescar de Álvaro Brechner es otra digna representante uruguaya, el país que destacó más este año. El Príncipe Orsini (Gary Piquer) es el cínico y astuto mánager de Jacob van Oppen (Jouko Ahola), un indomable ex campeón mundial de lucha libre algo maltratado por los años. Juntos se pasean por pueblitos perdidos de Sudamérica organizando peleas con retadores locales.

El guión de la cinta (premiado por el jurado) está ensamblado por personajes bastante peculiares y absortos en una atmósfera de tragedia inevitable, entre los que destaca, además del dúo protagónico, Adriana, una inquietante y dominante mujer fatal que obliga a su novio a retar a Jacob en el ring para ganar el premio de la apuesta. El agridulce retrato de estos decadentes melancólicos cuenta además con un acabado visual de muy buen nivel. Calificación: *** ½

España (país invitado, fuera de competencia)


Ander es el nombre de un vasco cuarentón (interpretado por Joxean Bengoetxea) que trabaja en una fábrica y además se dedica a las labores agrarias del caserío donde vive con su madre y su hermana, hasta que sufre un accidente y se rompe la pierna. La familia contrata a José (Christian Esquivel), un inmigrante peruano para que los ayude con las tareas del campo, sin imaginar que le hará descubrir a Ander los sentimientos más ocultos y reprimidos.

La cinta dirigida por Roberto Castón venía con el prestigio de haber ganado un premio en el último festival de Berlín, pero lamentablemente nunca llega a alzar demasiado vuelo. La relación entre Ander y José es sosa y poco convincente, tanto que lo más interesante de la cinta está en los personajes secundarios. Destacan la desconfiada madre de Ander que se niega a aceptar la presencia de José en su casa (se pregunta “¿Y qué comen los peruanos”?) y la Reme, la prostituta de la comarca que fue abandonada por su esposo y que vive esperando su regreso. Calificación: ***


Camino es una niña de 11 años (Nerea Camacho) que sueña con participar en una obra de teatro junto con el chico que le gusta, pero dos grandes obstáculos se lo impiden: una madre sobreprotectora y el cáncer que empieza a devorarla sin misericordia.

El director Javier Fesser generó un enorme revuelo en España con esta película al incluir varios personajes ligados a la orden religiosa del Opus Dei y mostrar su costado más mezquino, vehemente y ultraconservador. De manera similar a lo que ocurre en El Laberinto del Fauno, Camino también muestra cómo la imaginación de una niña puede liberarla del tormento que la rodea para transportarla a un mundo paralelo. En esta narración simultánea salpicada de humor, dolor e impotencia, radica el gran valor de esta cinta, ganadora de 6 Goyas incluyendo mejor película. Calificación: ****

23 ago. 2009

La fiesta de la pobre oferta I

El Festival de Lima, XIII Encuentro Latinoamericano de Cine, tuvo entre sus principales aciertos rendirle homenaje a una actriz de la talla colosal de Isabelle Huppert (una leyenda viva del cine francés) y a un actor nacional tan entrañable como Carlos Gassols. También destacó la muestra española, de la cual pude ver un par de representantes.

Este año vi 9 películas de las 20 que formaban parte de la sección oficial de ficción y honestamente, ninguna me pareció superior a La Teta Asustada. Esta debió ser la ganadora del premio a la mejor película, pero ni el jurado oficial ni la crítica internacional coinciden conmigo pues decidieron premiar a la chilena La Nana. En términos generales, el nivel de la competencia ha estado por debajo de años anteriores; ha habido varias cintas buenas, pero sin llegar a destacar como obras maestras.

Argentina


Los Paranoicos de Gabriel Medina es una comedia que gira alrededor de Luciano Gauna (Daniel Hendler), un perdedor lleno de manías que anima fiestas infantiles y escribe un guión que no es capaz de terminar. Cuando su amigo Manuel llega de España para repetir el éxito de su programa “Los Paranoicos” en Argentina, Luciano entra en conflicto con todas las cosas que se muere por hacer pero no se atreve.

El film tiene momentos hilarantes y escenas de un gran poder expresivo (la pelea de box en Play Station, el baile frenético que acerca dos cuerpos que se necesitan), pero hacia el final abandona su espacio de frescura y opta por un desenlace ligeramente forzado o resuelto muy de prisa. En todo caso, el premio que le concedió el jurado a Hendler como mejor actor es un reconocimiento muy acertado, pues el uruguayo está magnífico en cada registro de pánico, euforia, apatía, frustración y deseo. Calificación: *** ½


El niño pez de Lucía Puenzo cuenta la tormentosa relación amorosa de la adolescente Lala (Inés Efron) y Aylín (Mariela Vitale o simplemente Emme), su empleada doméstica paraguaya. El complicado rompecabezas incluye la leyenda que da título al film, la espinosa relación de ambas con sus respectivos padres y un crimen que desencadena la confesión de secretos oscuros.

La directora Lucía Puenzo me sorprendió con su sofisticado e inquietante film anterior, XXY. Aquí opta por una narración más desordenada, que salta caprichosamente en el tiempo y que abarca muchos temas para agregar más dramatismo a una historia bastante intensa y por momentos absorbente. La fotografía es bellísima, en especial en las escenas del lago donde conocemos al esquivo niño pez, cuyo origen pudo ser mejor explicado y su presencia pudo aportar más a la trama. Calificación: *** ½

Brasil


Última Parada 174 de Bruno Barreto es un nuevo exponente (sí, otro más) de la violencia y miseria en las favelas de Brasil. Sandro (Michel Gomes) es un chico de la calle que quedó huérfano y que quiere ser cantante de rap, pero en su desesperación termina secuestrando a los pasajeros de un bus.

La película cuenta con grandes dosis de melodrama de telenovela, con una sufrida madre evangélica que busca a su hijo perdido y cree encontrarlo en otro muchacho del mismo nombre. Aunque la historia cuenta con anécdotas interesantes y tiene picos de gran suspenso, no llega a cuajar del todo por ciertos lugares comunes y por su total desperdicio de una escena tan prometedora como la del secuestro. ¿Seguirá Brasil exportando nuevos intentos de repetir la fórmula de Ciudad de Dios todos los años? Calificación: ***


La fiesta de la niña muerta
de Matheus Nachtergaele es una película difícil de ver, desmenuzar y digerir. En un remoto pueblito de la Amazonía brasileña, Santinho (Daniel de Oliveira) es casi un santo venerado por toda la comunidad, ya que supuestamente es el único que puede comunicarse con el espíritu de una niña que falleció de manera trágica y cada año se organiza una fiesta en su nombre.

La narración es caótica y muchas escenas parecen meros caprichos intrascendentes. Como quiere ser provocadora recurre a mostrar actos de incesto y de fanatismo religioso llevado al ridículo. El absurdo llega a su máxima expresión cuando un cura católico baila poseído y besa las escalinatas de la casa de Santinho bañadas con agua sucia. Al margen de la controversia, Santinho es un personaje deformado por excesos: todo el tiempo grita, convulsiona, delira y se exaspera. Una premisa tan interesante como la mirada a una secta religiosa es desaprovechada por culpa de los afanes pretenciosos del director. Calificación: **

En la próxima entrada: Chile, España y Uruguay.

16 ago. 2009

Dejarse llevar

Poppy es feliz. Así podría resumirse el argumento de La felicidad trae suerte (Happy-Go-Lucky), la última comedia del director británico Mike Leigh que ha venido a llenar de vitalidad y color nuestra cartelera gris.

Poppy (Sally Hawkins) derrocha optimismo y contagia buena onda. Pero no todos a su alrededor comparten su despreocupación y ganas de abrazar la vida con entusiasmo. Ella es un bicho raro que no se ha podido contaminar por la sociedad individualista, egoísta e indiferente a las necesidades del prójimo. Felizmente, tampoco tiene vocación de mártir, porque no sufre si alguien es hostil con ella. Por el contrario, trata de ganarse su simpatía y de invitarlo a que se relaje un poco.

Las mejores escenas de la película muestran los contrastes entre Poppy y Scott (Eddie Marsan), su profesor de manejo. Amargado, misógino y racista, Scott reniega de todo y pierde el control al chocarse con alguien que no comparte su visión cuadriculada del mundo. El choque entre el optimismo y el pesimismo es filmado con mucha ironía.

La frescura de Poppy también queda al descubierto cuando va al doctor por una molestia en la espalda y termina riéndose del dolor, cuando salta en el trampolín con una gran sonrisa, cuando deja que aflore su expresividad en las clases de flamenco o cuando deja caer su cuerpo al lado del chico que le atrae. En todas estas situaciones, Poppy se deja llevar sin miedo.

Sally Hawkins se ha consagrado con una actuación rica en detalles y autenticidad. Ganó una docena de premios por este papel, incluyendo el Oso de Oro en Berlín, el Globo de Oro a mejor actriz de comedia y el reconocimiento a mejor actriz del año de los críticos de Los Angeles y Nueva York. Fue una total injusticia que no la nominaran al Oscar, pero es comprensible que prefirieran a actrices mucho más conocidas y de películas con un tono más solemne.

Al margen de los premios, Hawkins le ha dado forma a un personaje inmensamente carismático y entrañable, comparable a Amélie por su búsqueda desinteresada de alegrarle la vida a los demás y por su felicidad contagiosa.

Título original: Happy-Go-Lucky
País y Año: Reino Unido 2008
Director: Mike Leigh
Actores: Sally Hawkins, Alexis Zegerman, Eddie Marsan, Karina Fernández, Samuel Roukin, entre otros.
Calificación: ****