24 ene. 2010

Nueve maneras de calificar mi nueva obsesión

Podría definir Nine de nueve maneras distintas. Es un musical basado en una obra de teatro que a su vez adaptó una famosa película de Federico Fellini, 8 ½. Es una cinta extravagante sobre el bloqueo creativo de un director de cine. Es una mirada voyerista sobre las relaciones de este cineasta con las mujeres que han marcado su vida. Es un homenaje al cine italiano de los años 60, cuando el neorrealismo estaba en su mayor apogeo.

Es un espectáculo vibrante, enmarcado con telones de sensualidad y elegancia. Es un desfile de glamorosas estrellas de cine que se encuentran en distintos procesos de convertirse en leyendas. Es una reunión de varios ganadores del Oscar que además de brillar juntos en escena, interpretan sus canciones con apasionada entrega. Es un mundo de fantasía en el que las ilusiones deambulan entre camerinos y estudios de grabación jugando a ser ciertas. Es, por todo ello, una película que reunía grandes condiciones para ser una obra maestra del género musical, si no fuera porque su director (Rob Marshall) pareció contagiarse un poco de la desorientación de su protagonista.

Marshall dirigió Chicago, el fantástico musical que ganó el Oscar a la mejor película en el 2002. En Nine, demuestra nuevamente algunas brillantes ideas para la puesta en escena de los números musicales, cada uno tiene grandes valores de producción en cuanto a la edición, fotografía, dirección artística, vestuario y coreografía.

Sin embargo, donde decaen la dirección y el guión es en las escenas habladas, en las que la trama no fluye con la misma naturalidad que en las escenas musicales. Felizmente, la gran presencia escénica de Daniel Day-Lewis y su interacción con el elenco femenino crean una irresistible seducción.

Day-Lewis interpreta a Guido Contini, un afamado cineasta italiano que está a punto de filmar uno de sus más ambiciosos proyectos, la cinta Italia. La expectativa es grande, sobre todo porque sus últimas películas fueron fracasos, pero aún así cuenta con el respaldo de todo el equipo de producción. El problema es que, estando ya todos listos para filmar, Guido ni siquiera tiene el guión escrito porque no encuentra la inspiración. El gran Day-Lewis se comporta como un camaleón y se adapta a cada una de sus compañeras de reparto para encontrar una conexión distinta con cada una. Lamentablemente, le toca interpretar canciones poco memorables, pero cumple con el encargo sin salir magullado.


Marion Cotillard es Luisa, la sacrificada esposa de Guido que renunció a su sueño de ser actriz. Luisa es el personaje femenino mejor desarrollado y Cotillard está notable cuando canta con una excelente voz y un dominio total del escenario sus dos temas, la melancólica “My husband makes movies” y la despechada “Take it all”.

Penélope Cruz es Carla, la amante de Guido. La española no tiene la mejor voz, pero igual se divierte desbordando sensualidad y tiene diálogos que aportan una dosis justa de comedia.

Nicole Kidman es Claudia, la musa de Guido. Representa la imagen ambigua de una glamorosa estrella de cine, inalcanzable en apariencia, adorada por las cámaras, pero frágil a fin de cuentas. Kidman hace maravillas con un papel diminuto y le imprime clase a la mejor canción del musical, “Unusual way”.

Judi Dench es Lilli, la diseñadora de vestuario y confidente de Guido. Se luce con diálogos precisos y sarcásticos que la convierten en una presencia dinámica, pero su número musical se siente algo desencajado o poco inspirado.

Kate Hudson es Stephanie, una reportera americana de la revista Vogue que quiere a toda costa seducir a Guido y que está fascinada con el estilizado imaginario de sus filmes. Su interpretación del tema “Cinema italiano” es energía pura, un adictivo tema pop que, sin embargo, no aporta mucho al argumento.

Fergie es Saraghina, una prostituta que Guido conoció en su niñez. La cantante pop no dice una sola palabra, pero cuando empieza a cantar el tema “Be Italian” demanda atención absoluta y la consigue. Es el número más vistoso y destinado a convertirse en el más icónico de la cinta.

Sophia Loren interpreta a la madre de Guido. Es la única actriz italiana del reparto principal y a pesar de que es una leyenda viviente, luce completamente desganada y distanciada de cualquier emoción.

Podría definir Nine de una manera más: es un evento cinematográfico que, siendo imperfecto y sensacional al mismo tiempo, es un sofisticado placer culposo que acaricia la retina de los seguidores de estas espectaculares diosas de la pantalla.

Título original: Nine
País y año: Estados Unidos 2009
Director: Rob Marshall
Actores: Daniel Day-Lewis, Marion Cotillard, Penélope Cruz, Nicole Kidman, Judi Dench, Kate Hudson, Sophia Loren y Fergie.
Calificación: ****

9 ene. 2010

Balance 2009: El curioso año de la teta

Lo más complicado de hacer una lista con los mejores títulos del año no es encontrar obras maestras en medio de la monótona oferta de las distribuidoras, sino elegir el puesto que determine que una película es mejor que otra. Hoy mi estado de ánimo, mi memoria y mi intuición me dictan 10 títulos que según mi punto de vista son lo mejor que se estrenó en la cartelera limeña entre enero y diciembre.


1. La Teta Asustada. Claudia Llosa filma la liberación del alma de Fausta (impecable Magaly Solier) con una gran riqueza de imágenes poéticas y un logrado equilibrio entre el retrato íntimo de una persona aterrorizada y el cuadro de personajes pintorescos que componen su entorno.


2. El curioso caso de Benjamin Button (The Curious Case of Benjamin Button). Esta elegante fantasía reflexiona sobre el inevitable paso del tiempo y la presencia efímera de la gente que transforma nuestro destino.


3. El llanto de la mariposa (Le scaphandre et le papillon). Esta cinta francesa sobre un hombre que queda paralítico y se comunica sólo a través del movimiento de un ojo es asombrosamente hermosa y poderosamente estremecedora.


4. Bastardos sin gloria (Inglorious Basterds). La mente delirante de Tarantino nos hace ingresar por la puerta falsa a los sangrientos escenarios de la Segunda Guerra Mundial, con personajes de antología que en medio de sofisticados planes de venganza tienen tiempo para distraer al enemigo con sus encantos.


5. La felicidad trae suerte (Happy-Go-Lucky). Esta comedia salpicada de optimismo desbordante es irresistible gracias a su frescura y a su inmunidad frente al egoísmo e indiferencia de la sociedad individualista.


6. Milk. Los ideales de un político carismático y comprometido con la defensa de los derechos civiles son la materia prima de este film enérgico y apasionado.


7. Up. La gran aventura de un anciano gruñón y un niño explorador a bordo de una casa atada a globos de helio nos transporta por los elevados confines del asombro, la ternura y el entretenimiento familiar con neuronas.


8. La duda (Doubt). El afilado duelo verbal entre una monja estricta y conservadora y un sacerdote más liberal acusado de pedofilia plantea cuestiones morales muy relevantes y pone en evidencia la pesada maquinaria de los rumores y las culpas. El mejor elenco del año, sin duda.


9. El lector (The Reader). Stephen Daldry dirige este drama que revela secretos, expone vergüenzas y desata pasiones en medio de un doble aprendizaje entre una mujer madura y un joven mucho menor.


10. El sustituto (Changeling). Filmada con elementos de terror, suspenso y melodrama, esta cinta de Eastwood es una muestra de la descomposición a la que llegan tanto las instituciones corruptas como las mentes trastornadas.

Otras cintas y géneros

Otros dramas destacados este año fueron Gran Torino, Una visita inesperada (The Visitor) y El luchador (The Wrestler). Las comedias más hilarantes fueron Unas vacaciones diferentes (In Bruges), ¿Qué pasó ayer? (The Hangover) y Muerte en un funeral (Death at a funeral). En ciencia ficción, Avatar se coronó como un nuevo hito del género. En el terror, la española Rec fue la fuente de los mayores sustos. Y en el cine de animación, además de Up, destacó el retorcido mundo paralelo de Coraline.

Los mejores actores

Los 10 actores más inolvidables de este año que pasó y sus respectivas huellas indelebles son:

1. Meryl Streep, La duda y Julie & Julia
2. Sean Penn, Milk
3. Mickey Rourke, El luchador
4. Sally Hawkins, La felicidad trae suerte
5. Christoph Waltz, Bastardos sin gloria
6. Kate Winslet, El lector
7. Philip Seymour Hoffman, La duda
8. Penélope Cruz, Vicky Cristina Barcelona
9. Colin Farrell, Unas vacaciones diferentes
10. Magaly Solier, La teta asustada

Lo peor

Mis peores experiencias en el cine fueron el nefasto remake de Viernes 13 (Friday the 13th), el anémico romance emo de Crepúsculo (Twilight), la insípida Los fantasmas de mi ex (Ghosts of Girlfriends Past) y la desastrosa 2012.

5 ene. 2010

El nuevo tanque del rey

El director James Cameron logró lo inimaginable al hundir el Titanic: al recaudar $1,835,300,000 en todo el mundo, se convirtió en la película más taquillera de la historia y hoy, 12 años después, ninguna superproducción ha podido superarla. Este mismo tanque consiguió además 11 Oscar (igualando el record de Ben Hur) y en la ceremonia de premiación, cuando Cameron recogió su premio a mejor director lanzó la célebre frase: “Soy el rey del mundo”.

Después de tales logros, había mucha expectativa por el siguiente paso de Cameron. Primero se dedicó a producir y dirigir algunos documentales, mientras le daba forma a su siguiente film de ficción: Avatar. Con un presupuesto que se estima bordea los 400 millones de dólares, Cameron ha filmado la película más cara de la historia y con la que además conquista nuevos horizontes y rompe nuevos records.

Avatar sigue el recorrido del soldado parapléjico Jake Sully (Sam Worthington), quien llega al planeta Pandora para cumplir una misión que inicialmente estaba destinada a su hermano gemelo, quien acaba de morir. A través de un programa de simulación, debe insertarse entre la población Na´vi (quienes habitan este planeta) para ganarse su confianza.

Aunque los Na´vi inicialmente lo miran con desconfianza, terminan aceptándolo en el clan y enseñándole su cultura: desde la lengua hasta las formas de cazar y dominar a las bestias animales. Su mentora es la aguerrida Neytiri (Zoe Saldaña), de quien aprende a entender la relación con la naturaleza de una manera mucho más espiritual y respetuosa.

No es difícil entender el romance entre los aborígenes y el medio ambiente. El planeta Pandora tiene una belleza exótica que se encuentra en sus apasionantes montañas flotantes, en sus semillas del árbol sagrado que vuelan con elegancia por el espacio, en sus plantas de colores encendidos y fosforescentes que iluminan la noche. Es emocionante dejarse envolver por la magia de los efectos 3D y sentir que uno camina por esa jungla tocando las flores y esquivando las flechas envenenadas.

Avatar es una cinta épica con logradas escenas de acción y aventuras que están muy por encima del promedio de lo que produce Hollywood últimamente. Su ingeniosa incorporación de nuevas tecnologías y el ya mencionado uso interactivo de efectos en tercera dimensión la convierten en una experiencia cinematográfica imperdible.

Si bien podría decirse que la forma le gana al fondo, tampoco es que la historia sea descabellada ni mal trabajada. Muy por el contrario, el guión ofrece interpretaciones muy interesantes sobre el abuso de los recursos naturales y más aún, sobre los atropellos del imperialismo en contra de culturas milenarias que tienen una cosmovisión diferente.

Ahí se encuentra una gran fortaleza y a la vez una debilidad del film. Es de aplaudir una perspectiva inusual en una gran superproducción de Estados Unidos destinada para el consumo masivo, pero al mismo tiempo en la ejecución de estas ideas bien intencionadas se encuentran pequeños excesos o incoherencias como la repentina y conveniente aparición de las bestias salvajes para ayudar a los Na´vi en el combate contra los humanos, o como las pintorescas danzas que realizan los aborígenes para revivir a los muertos.

De todos modos, James Cameron está haciendo historia otra vez. Avatar ha recaudado en dos semanas desde su estreno más de mil millones de dólares en todo el mundo, algo que ninguna película había logrado en tan poco tiempo. Aún es prematuro saber si destronará a Titanic como la película más taquillera de la historia, pero por lo menos el rey del mundo puede sonreír tranquilo porque su nuevo buque lejos de hundirse se ha proyectado al infinito y ya se le considera un hito que marcará las tendencias del cine que veremos en la década que recién empieza.

Título original: Avatar
País y año: Estados Unidos 2009
Director: James Cameron
Actores: Sam Worthington, Zoe Saldaña, Sigourney Weaver, Stephen Lang, Michelle Rodriguez. Giovanni Ribisi, entre otros.
Calificación: *** 1/2