23 mar. 2011

Males necesarios

Round 1. En una esquina, Micky Ward (Mark Wahlberg) lucha por ser el campeón en la categoría de peso mediano, a pesar de que viene perdiendo varias peleas. En la otra esquina, su medio hermano Dickie Eklund (Christian Bale), es un boxeador retirado que ahora es un adicto al crack y también es el entrenador de Micky.

Round 2. A un costado del cuadrilátero, la madre de ambos, Alice (Melissa Leo) maneja la carrera de Micky como antes lo hizo con Dickie. Alice siempre ha mostrado una abierta preferencia por su hijo mayor, lo cual aumenta la inseguridad de Micky. A pesar de que él admira a su hermano, también siente una enorme presión debido a las comparaciones.

El peleador (The Fighter) sigue una ruta similar a la de otras cintas dedicadas al box, como Rocky o Million Dollar Baby. En todos los casos, tenemos un protagonista que desafía su suerte de perdedor mientras combate sus propios problemas personales. En el caso de Micky, la complicada relación con su familia es como un guante que a veces lo defiende del ataque del oponente y otras veces lo golpea a sí mismo.

Al igual que ocurrió con esas dos cintas memorables, la Academia también cayó rendida ante los encantos de El Peleador, aunque no por knock out. Recibió siete nominaciones al Oscar, incluyendo mejor película y director. Pero sólo se alzó con dos trofeos, en las categorías de actores secundarios.

Christian Bale (Oscar al mejor actor de reparto) luce irreconocible como Dickie. Más conocido por su rol de Batman en Batman inicia y El caballero de la noche, Bale logra una soberbia interpretación del decrépito boxeador que cree estar de regreso cuando en realidad está cada vez más consumido en su propia autodestrucción.

Melissa Leo (Oscar a la mejor actriz de reparto) le confiere a Alice una mezcla de gracia y cinismo, matizada con su falta de escrúpulos. Ella es la dominante matriarca de un clan que también incluye a siete hijas buenas-para-nada; de modales vulgares; melenas teñidas y estáticas por la laca; y los puños listos para derribar a todo aquel que les lleve la contra.

Quien también fue nominada en la categoría de mejor actriz de reparto fue Amy Adams, quien abandona su estereotipo de chica ingenua para meterse en la piel de la atrevida Charlene, la novia de Micky quien a veces parece más su traductora: expresa en voz alta lo que a él le cuesta exteriorizar. El punto débil de la película está justamente en el personaje de Micky, a quien le cuesta tomar sus propias decisiones porque los demás se reparten esa responsabilidad.

El peleador pudo ser sólo una película deportiva con mensaje inspirador, pero se atreve a ser más que eso. Sale triunfante gracias a su formidable elenco y al peculiar retrato de una familia compuesta de males necesarios.

Título original: The Fighter
País y año: Estados Unidos 2010
Director: David O. Russell
Actores: Mark Wahlberg, Christian Bale, Melissa Leo, Amy Adams, entre otros.
Calificación: *** 1/2

5 mar. 2011

La radio mató a la estrella de Internet

La temporada de premios comenzó celebrando el poder de Internet y de cómo el origen de Facebook cambió nuestra manera de interactuar. Red Social se llevó 30 premios a mejor película, incluyendo el Globo de Oro y casi todos los reconocimientos de la crítica en Estados Unidos.

Sin embargo, en el Oscar, la Academia prefirió inclinarse por una cinta que celebra el poder de la radio y de cómo las palabras pueden unir a los seres humanos. El discurso del rey se llevó 4 Oscar: mejor película, director (Tom Hooper), actor (Colin Firth) y guión original.

El mejor discurso


De estos cuatro premios, el más merecido sin duda es el de Firth, quien estaba predestinado a dar el mejor discurso de la noche. Lo más memorable fue su mención a “unos movimientos abdominales que amenazan con convertirse en pasos de baile” y su agradecimiento a su esposa por “soportar mis delirios de realeza”.

Los mejores triunfos

Red Social, por su parte, recibió tres Oscar muy merecidos: mejor guión adaptado, edición y partitura original. Sin embargo, me hubiese gustado que se lleve también los premios de mejor película y mejor director (David Fincher).

Otros premios en los que sí estuve totalmente de acuerdo son:


* Mejor actriz: Natalie Portman por El cisne negro. Nicole Kidman (Rabbit Hole) y Annette Bening (The Kids are All Right) estuvieron notables, pero Portman tuvo un papel más demandante física y emocionalmente.

* Mejor película animada: Toy Story 3. Pixar se lleva el premio por cuarto año consecutivo por una sencilla razón: son los mejores.

* Mejores efectos visuales: El Origen (Inception). Es un justo reconocimiento para una estilizada cinta de ciencia ficción que construyó mundos virtuales fascinantes.

El mejor presentador


Cuando Kirk Douglas apareció en el escenario para presentar el Oscar a mejor actriz de reparto, el auditorio Kodak se puso de pie para aplaudir al legendario y nonagenario actor. Tuvo más gracia que los propios anfitriones, jugó con su bastón y supo alargar el suspenso al abrir el sobre con el nombre de la ganadora, cuando con absoluto desparpajo empezaba a contar más de una vez “You know…”. ¡Espartaco, sigues siendo un héroe!

Los maestros sin escuela


En un evidente intento por captar la atención del público adolescente, los productores del show optaron por contratar a una pareja de jóvenes actores como maestros de ceremonias: Anne Hathaway y James Franco. Mientras ella nos intentaba conquistar con su sonrisa de princesa y su entusiasmo desbordante, el pobre James lucía bastante desganado y desorientado, como si siguiera atrapado entre las rocas de su película 127 Horas.

A pesar de que hubo premios muy merecidos, el espectáculo transmitió la sensación de ser un sueño repetido o una película con guión predecible. Como los ganadores fueron los mismos de otras premiaciones, ni siquiera se esmeraron en fingir sorpresa (salvo por la procaz Melissa Leo) y por eso la mayoría de discursos carecieron de la vibrante energía que hemos visto otros años. Así como la radio mató a la estrella de Internet, la falta de emoción (casi) mató a la ceremonia.