25 jun. 2011

La belleza de la complejidad humana

En la producción hispano-mexicana Biutiful, Javier Bardem interpreta a Uxbal, un hombre que enfrenta la inminencia de la muerte al saber que padece una enfermedad en fase terminal. Mientras intenta aceptar su final, tiene que resolver el futuro de sus negocios ilegales y el destino de sus dos pequeños hijos.

La vida de Uxbal está sujetada por varias cuerdas tensas. Su esposa Marambra (Maricel Alvarez) padece de trastorno bipolar y, lejos de ayudarle en la crianza de sus hijos, se vuelve una hija más. Por otro lado, los inmigrantes chinos y senegaleses con los que hace negocios viven en condiciones extremas y su supervivencia depende en buena medida de las maniobras que pueda hacer Uxbal.


El director mexicano Alejandro González Iñárritu suele exponer de manera descarnada el sufrimiento humano (21 gramos, Babel). Biutiful es una nueva demostración de dolor extremo, pero también del amor paternal que motiva a Uxbal a aferrarse a la vida. Las escenas en las que cena y conversa con sus hijos nos llevan de la liviana ternura al peso de la resignación.

Quizás como Iñárritu está acostumbrado a contar múltiples historias paralelas (característica que inició con su ópera prima Amores Perros), aquí también intenta abarcar muchos temas y eso termina afectando el conjunto. Las historias de los migrantes, por ejemplo, ocupan más metraje del necesario y su impacto es reducido.

Por otro lado, la cinta también decae cuando se interna en el fantasioso terreno de lo sobrenatural. Uxbal puede hablar con los muertos e incluso imagina que estos están colgados del techo, lo que desentona con el resto de la cinta.

Sin duda, el mayor atractivo de Biutiful es la magistral actuación de Javier Bardem, uno de los intérpretes más notables y versátiles que le ha dado España al mundo. Esta película le hizo ganar el premio al mejor actor en el Festival de Cannes 2010 y le valió una nominación al Oscar 2011 (perdió frente a Colin Firth). Su compenetración con el personaje nos transmite al mismo tiempo la desesperación de morir y el instinto de protección de nuestros seres queridos. Resume la belleza de saber que los seres humanos somos complejos, pero finalmente pasajeros en tránsito.

Título original: Biutiful
País y año: México y España 2010
Director: Alejandro González Iñárritu
Actores: Javier Bardem, Maricel Alvarez, Guillermo Estrella, Hanaa Bouchaib, Eduard Fernández, entre otros.
Calificación: ***

12 jun. 2011

El orgullo mutante

Después de una fallida tercera parte y una olvidable película dedicada exclusivamente a Wolverine, la saga X-Men regresa con el ADN rejuvenecido para mostrarnos los orígenes de sus principales líderes: el profesor X y Magneto, antes de que se conviertan en rivales.

X-Men: Primera Generación (X-Men: First Class) nos transporta a los campos de concentración del Holocausto, donde el niño Erik Lehnsherr es manipulado por su capacidad para atraer y retorcer metales. Años más tarde, Erik busca vengarse de los asesinos de sus padres y, en su camino, se encuentra con Charles Xavier, un experto en telepatía recién graduado de la Universidad de Oxford, quien está publicando su tesis sobre la mutación.

Erik y Charles se convierten en aliados de la CIA, ya que tienen un poderoso enemigo en común: Sebastian Shaw (Kevin Bacon), otro mutante que posee la capacidad de absorber energía. En ese proceso, los dos bandos reclutan a varios mutantes jóvenes para unirse en un enfrentamiento que ocurre en paralelo con la Guerra Fría.

Esta película sigue una estrategia similar a la de Batman inicia y Casino Royale: contar el origen de sus protagonistas, ahondando en su perfil psicológico y en los momentos de quiebre que los estimulan a convertirse en héroes o vengadores. En este caso, los traumas de Erik son el combustible que lo anima a saciar su sed de venganza, mientras que Charles utiliza su liderazgo y poder de convencimiento para formar a las generaciones más jóvenes de mutantes.

El casting no podría ser más acertado. El actor alemán Michael Fassbender (300, Bastardos sin Gloria) le inyecta a Magneto una profunda carga dramática y una vehemencia inoxidable. James McAvoy (El último rey de Escocia, Expiación) le imprime carisma y empatía a la versión juvenil del Profesor X. Jennifer Lawrence (nominada al Oscar este año por Lazos de Sangre) muta de la inseguridad al orgullo en la piel de la camaleónica Mystique.

Justamente, X-Men: Primera Generación retoma y potencia algunos temas que ya habían aparecido en películas anteriores de la saga: la aceptación de las minorías y el orgullo de saberse diferente y único. Ese mensaje de tolerancia funciona mejor que el subtexto político de la Guerra Fría y los gastados mensajes televisados de John F. Kennedy.

11 años después del estreno de la película X-Men, esta precuela revitaliza la saga gracias a espectaculares efectos visuales, sólidas actuaciones y un guión que sabe cómo generar tensión a partir de diálogos precisos y sutiles.

Título original: X-Men: First Class
País y año: Estados Unidos 2011
Director: Matthew Vaughn
Actores: James McAvoy, Michael Fassbender, Kevin Bacon, Jennifer Lawrence, January Jones, Rose Byrne, Nicholas Hoult, entre otros.
Calificación: *** 1/2

4 jun. 2011

La resaca de lo vivido

Hace dos años, la comedia ¿Qué pasó ayer? (The Hangover) fue un inesperado éxito de taquilla y de crítica. La ingeniosa crónica de tres amigos que despiertan con una resaca infernal en Las Vegas, sin recordar nada de lo que pasó la noche anterior, fue celebrada por su espíritu festivo, atrevido, mordaz y tóxicamente divertido. Incluso ganó el Globo de Oro a mejor película del año en la categoría comedia/musical.

¿Qué pasó ayer? Parte II reúne al mismo grupo de amigos en una alocada despedida de solteros, que se transforma a la mañana siguiente en la búsqueda de una persona desaparecida. Esta vez, el escenario elegido para la juerga extrema es Bangkok, Tailandia, una ciudad más salvaje y peligrosa que Las Vegas.

Las coincidencias con la primera película son tantas que hasta cierto punto uno se pregunta si esto realmente es una secuela o es más bien un remake de la anterior. El director Todd Phillips juega a lo seguro y no corre riesgos: repite la misma fórmula ganadora de su guión original, recreando escenas y situaciones bastante similares.

Sin embargo, dentro de las pocas novedades, encontramos un par de elementos interesantes. De hecho, quien causa gran parte de las carcajadas es un pequeño mono que fuma compulsivamente y es usado como traficante de drogas. También funciona muy bien la presencia de un monje budista que sabe lo que pasó la noche anterior, pero no les puede decir nada porque hizo un voto de silencio desde niño.

Del trío de protagonistas, el personaje más interesante sigue siendo Alan (Zach Galifianakis), el obeso rebelde que es capaz de todo por proteger a su manada de amigos y que, a pesar de su comportamiento infantil, defiende sus argumentos con una solemnidad de mártir. Es imposible no quererlo, a pesar de sus estupideces.

La secuela de ¿Qué pasó ayer? deja, a su vez, ciertas secuelas en el espectador que podrían parecerse a las de una resaca: los recuerdos se mezclan con las alucinaciones de lo que podría haber pasado si se evitaran los excesos, los mejores momentos nos hacen reír y los peores nos invitan a no caer en la tentación de repetir lo mismo. Dos juergas idénticas ya fueron suficientes.

Título original: The Hangover Part II
País y Año: Estados Unidos 2011
Director: Todd Phillips
Actores: Bradley Cooper, Ed Helms, Zach Galifianakis, Keon Jeong, Justin Bartha, Paul Giamatti, Mike Tyson, entre otros.
Calificación: ** 1/2