27 sept. 2011

Coro de desadaptados

Desde su estreno en mayo de 2009, la serie televisiva Glee se convirtió en un fenómeno de masas alrededor del mundo. La historia de un grupo de perdedores que forman un coro en su colegio revivió el género musical en la televisión y se llevó durante dos años consecutivos el Globo de Oro a mejor serie de comedia o musical. Ahora llega al cine en la forma de un documental titulado Glee 3D: La película (Glee: The 3D Concert Movie).

Existen tres dimensiones paralelas que se van mostrando durante el espectáculo. La primera muestra varios números musicales grabados durante los conciertos que el elenco de la serie ofreció en New Jersey. Las canciones, que han sido previamente interpretadas en la primera y segunda temporada del programa, son nuevas versiones de temas clásicos (como “Somebody to love” de Queen y “I want to hold your hand” de The Beatles) o de artistas pop que dominan actualmente las emisoras radiales (como Katy Perry y Lady Gaga). Además incluyen un tema original, “Loser like me”, cuyas letras resumen a la perfección la actitud de la serie, entre desenfadada y optimista.

La segunda dimensión nos lleva tras bastidores para entrevistar a los personajes de la serie, quienes fingen rivalidades, exhiben su egolatría y le agradecen a sus admiradores por tanta devoción. Lamentablemente, este es el tercio menos interesante de la cinta, pues desaprovechan la oportunidad de mostrar facetas desconocidas del elenco o propiciar una mayor interacción entre ellos.

La tercera y última dimensión presenta el efecto que ha creado Glee en la vida de sus fanáticos. El documental se concentra en tres de ellos, quienes revelan cómo sus propias experiencias se relacionan con los temas de la serie. De las tres historias, la más relevante es la de una adolescente con el Síndrome de Asperger, quien gracias a Glee tuvo el valor de vencer muchos de sus temores y convertirse en una persona más sociable.

Si bien la tecnología 3D permite potenciar el espectáculo visual de ciertos números musicales, su aporte no es fundamental para disfrutar la experiencia del concierto. Por ejemplo, los saltos y acrobacias de las coreografías lucen impactantes, pero los efectos más emocionantes son los que causan las voces privilegiadas de Lea Michele, Amber Riley o Naya Rivera.

Aunque Gwyneth Paltrow canta “Forget you” con irreverencia, para el público es imposible olvidarla. Su breve presencia es uno de los puntos más altos del concierto, tal y como ocurrió cuando apareció en algunos capítulos de la segunda temporada de la serie.

Para aquellos que no están familiarizados con el programa de TV, la experiencia de Glee 3D: La película puede resultar insignificante, porque es un film diseñado para complacer a los seguidores de la serie, entre quienes me incluyo. Las escenas del concierto causan una incontenible necesidad de mover los pies y cantar en voz alta los mejores temas. Al final, deja una sensación de alegría que puede resultar peligrosamente contagiosa.

Título original: Glee: The 3D Concert Movie
País y Año: Estados Unidos 2011
Director: Kevin Tancharoen
Actores: Lea Michele, Darren Criss, Chris Colfer, Heather Morris, Cory Monteith, Naya Rivera, Amber Riley, Gwyneth Paltrow, entre otros.
Calificación: *** 1/2

14 sept. 2011

Amores burros

Algunas veces, una ilusión amorosa puede embrutecer a las víctimas que caen bajo su efecto hipnótico. Precisamente, eso les ocurre a varios personajes de la comedia Loco y estúpido amor (Crazy, Stupid, Love.), la cual entrecruza algunas historias paralelas de romances imposibles, separaciones y desencuentros.

Ese esquema argumental me recordó mucho a la divertida película británica Realmente Amor (Love Actually), pero esta última es ciertamente superior. Ambas comedias muestran gente de distintas edades sucumbiendo al amor o sufriendo porque no son correspondidos. Si bien las dos películas tienen algunos clichés y resoluciones esquemáticas, también dejan espacio para la sorpresa.

En Loco y estúpido amor, Emily (Julianne Moore) le pide el divorcio a su esposo Cal (Steve Carell) y le confiesa que le ha sido infiel. Cal debe enfrentar su inesperada soltería, para lo cual recibe la ayuda de Jacob (Ryan Gosling), quien siente tanta pena por él cuando lo conoce en un bar, que se ofrece a enseñarle a conquistar a mujeres anónimas… como entrenamiento para luego reconquistar a su esposa.

Jacob puede tener a las chicas que desee, pues siempre caen rendidas ante sus calculados trucos de seducción. O mejor dicho, casi siempre, porque su metodología no funciona cuando conoce a Hannah (Emma Stone), una abogada muy concentrada en su carrera. Por otro lado, el hijo de trece años de Cal y Emily está obsesionado con su niñera de diecisiete años, quien a su vez se ilusiona con Cal, sin importarle la diferencia de edad.

Como decía al inicio, la película sigue algunas rutas predecibles, como la transformación del hombre común y corriente en un irresistible seductor (incluyendo el clásico y tantas veces visto cambio de look logrado gracias a una rápida incursión por la peluquería y las tiendas de ropa de diseñador). Sin embargo, el guión también se reserva más de un giro inesperado, algunos diálogos mordaces y varias situaciones realmente hilarantes.

El reparto está compuesto por varios actores con indiscutible talento para la comedia. Steve Carell logra hacernos reír como en las comedias Virgen a los 40 años, El Super Agente 86 o la genial Little Miss Sunshine. Julianne Moore está espléndida como siempre, aunque su papel no le permite explotar su enorme potencial cómico y dramático como en The Kids Are All Right, por citar otra película en la que ella interpretaba a una mujer en plena crisis matrimonial.

No obstante, la verdadera sorpresa del elenco es el canadiense Ryan Gosling, quien se hizo famoso gracias a dramas como The Notebook o Half Nelson (la cual le valió una nominación al Oscar). En Loco y estúpido amor, Gosling demuestra un buen ritmo para la comedia, una actitud desenfadada y dominio de escena.

Sin llegar a ser una comedia infalible, esta película nos recuerda que así como el amor puede afectar nuestro coeficiente intelectual, también tiene el poder de motivarnos a ser mejores individuos. Y eso no es ni loco ni estúpido.

Título original: Crazy, Stupid, Love.
País y año: Estados Unidos 2011
Directores: Glenn Ficarra y John Requa
Actores: Steve Carell, Julianne Moore, Ryan Gosling, Emma Stone, Kevin Bacon, Marisa Tomei, Analeigh Tipton, Jonah Bobo, entre otros.
Calificación: ***

4 sept. 2011

La asimilación del dolor

Cuando alguien cercano muere, a menudo nos hundimos en un agujero del cual no todos podemos salir a la misma velocidad. Al otro lado del corazón (Rabbit Hole) muestra cómo una pareja de esposos afronta la muerte prematura de su pequeño hijo e intenta sobrevivir al dolor.

Becca (Nicole Kidman) quiere desaparecer las huellas de su existencia: juguetes, ropa, dibujos. Howie (Aaron Eckhart) intenta aferrarse a esos recuerdos y sentir que su hijo revive a través de los videos que él grabó con la cámara de su celular. Además, Howie intenta encontrar consuelo en un grupo de terapia para padres que han pasado por la misma experiencia que ellos, pero Becca se resiste a recibir sermones religiosos o respuestas complacientes. Ella sabe bien que ninguna palabra de aliento podrá devolverle la vida a su hijo.

El dolor de ambos es tan grande que ninguno sabe bien cómo ayudar al otro, porque no pueden cicatrizar primero sus propias heridas. Las alternativas que cada uno encuentra de hacer catarsis, a escondidas del otro, ponen en riesgo su matrimonio pero los hace soñar con la posibilidad de sentir alivio.

A pesar de que la tristeza sobrevuela el firmamento de esta historia, el director John Cameron Mitchell no se queda sólo en el plano deprimente y le añade a las situaciones más tensas y ásperas un humor irreverente y un fuerte ánimo de lucha, como rutas de escape frente al conformismo.

Nicole Kidman ya ha demostrado que es una de las mejores actrices de su generación, en papeles que le han demandado una gran inmersión emocional (Los otros, Las Horas, Dogville, Birth y un largo etcétera). En Al otro lado del corazón, está impecable como una mujer vulnerable que no sabe cómo escapar del laberinto del sufrimiento. El correcto balance entre intensidad y sutileza que logra en su brillante actuación se evidencia, por ejemplo, cuando intenta fingir ante su familia que no le afecta el embarazo de su hermana.

En el reparto también destacan Aaron Eckhart y Dianne Wiest, quien interpreta a la madre de Becca. Wiest está extraordinaria cuando pronuncia un hermoso monólogo sobre la asimilación del dolor por la muerte de un ser querido.

Al otro lado del corazón toca temas muy sensibles y que podrían caer en el denso campo minado del sentimentalismo, pero felizmente son manejados con tacto, audacia y sobre todo, mucha autenticidad. Sin llegar a ser fatalista, invita a comprender que la vida continúa y que a pesar de que el dolor no desaparece, uno aprende a convivir con él para salir del agujero de la depresión.

Título original: Rabbit Hole
País y Año: Estados Unidos 2010
Director: John Cameron Mitchell
Actores: Nicole Kidman, Aaron Eckhart, Dianne Wiest, Milles Teller, Tammy Blanchard, Sandra Oh, entre otros.
Calificación: **** 1/2