18 mar. 2012

La nueva piel de Almodóvar

La epidermis que conforma la obra de Pedro Almodóvar tiene algunas células de comedia, otras de melodrama y unas cuantas pecas de “thriller”. En su nueva creación, La piel que habito, el director manchego muta de apariencia y desarrolla un tejido más duro y resistente, por cuyos poros transpiran el suspenso y el terror.

Robert Ledgard (Antonio Banderas) es un exitoso cirujano plástico que busca crear un nuevo tipo de piel que sea inmune a cualquier daño. Su “conejilla de indias” es Vera (Elena Anaya), una mujer que mantiene secuestrada y que guarda una conexión con el pasado tempestuoso de Robert.

El guión está basado en la novela Tarántula de Thierry Jonquet, pero la historia calza a la perfección con el universo de Almodóvar y recoge uno de los temas que más le fascina: cómo se transforma la identidad individual. En La piel que habito, Pedro lleva su obsesión a un nuevo nivel y nos muestra cómo a pesar de que una persona cambie de apariencia, su esencia se mantiene y sus motivaciones se expanden hasta desbordarse.

La película narra una sucesión de episodios marcados por la fatalidad, los cuales dejan heridas muy hondas en los dos personajes principales y los llevan a cometer actos terribles. No hay héroe ni villano cuando cada uno ha sufrido sus propias tragedias y tiene buenas razones para buscar la redención de manera no convencional.

Elena Anaya, recordada por su memorable rol secundario en Lucía y el sexo, se gradúa con honores como la nueva chica Almodóvar. Su magnífica transformación la lleva a habitar las emociones más extremas y, al mismo tiempo, le exige una gran destreza física. Su hermoso rostro nunca deja de ser perturbador, incluso cuando ella intenta seducir a su captor o está planeando su próximo movimiento.

Después de muchos años, Antonio Banderas y Marisa Paredes se reencuentran con el cineasta que los dirigió por última vez en Átame! y Todo sobre mi madre, respectivamente. El actor andaluz logra una convincente actuación, que transita de la tristeza a la vehemencia más nociva. Marisa Paredes, en tanto, tiene una presencia inquietante como una fiel empleada que es consciente de los males que ella misma ha engendrado.

La piel que habito es la cinta más oscura y retorcida en la filmografía de Almodóvar. Sin embargo, mantiene sus huellas dactilares: salta en el tiempo para que cada parte encaje luego en el conjunto; los colores vivos del vestuario y la escenografía resaltan los estados de ánimo y contrastan las emociones; y cada personaje es tratado con el mismo cuidado que tiene un cirujano con sus pacientes. Las células de Pedro pueden mutar, pero su genialidad es un tejido indestructible.

Título original: La piel que habito
País y año: España 2011
Director: Pedro Almodóvar
Actores: Elena Anaya, Antonio Banderas, Marisa Paredes, Jan Cornet, Blanca Suárez, Roberto Álamo, Susi Sánchez, entre otros.
Calificación: **** 1/2

7 mar. 2012

La invención del sétimo arte

El artista y La Invención de Hugo Cabret representan emotivos y nostálgicos homenajes al cine. Ambas nos recuerdan por qué este medio es capaz de ilusionarnos, emocionarnos y transportarnos a otras dimensiones.

El carisma del mudo

George Valentin (Jean Dujardin) es una estrella del cine mudo de Hollywood, que vive el repentino ocaso de su carrera tras la llegada del sonido a las películas. En paralelo, la actriz y bailarina Peppy Miller (Bérénice Bejo) se convierte en una de las nuevas figuras del cine sonoro.

El artista es una cinta francesa filmada en blanco y negro. Su propuesta es arriesgada: se toma el atrevimiento de no tener diálogos hablados (sólo escritos). Desde la genial primera escena, el protagonista Jean Dujardin deja en claro que no hablará. No necesita hacerlo: puede encandilar a la audiencia con su gran expresividad, su innegable carisma y su sonrisa de 1 millón de dólares, cualidades que le han hecho ganar el Oscar a mejor actor, un premio más que merecido.

Al no haber diálogos, la película se apoya sobre dos pilares: la fantástica música compuesta por Ludovic Bource y el poder interpretativo del elenco. En el papel de Peppy Miller, la argentina Bérénice Bejo despliega su encanto y delicadeza. En roles secundarios, brillan actores como John Goodman y James Cromwell, así como el perro estrella Uggie, que compite con Dujardin en cuanto a simpatía y magnetismo.

Si bien es cierto que la película cuenta una historia sencilla (el trayecto de un actor desde la gloria hacia la decadencia y viceversa), su gran valor no está en la originalidad del guión, sino en la recreación meticulosa de las técnicas del cine mudo y su capacidad de impactar a partir de pequeños gestos. El artista acumula referencias de grandes clásicos del sétimo arte para convertirse en uno de ellos.

Título original: The Artist
País y Año: Francia 2011
Director: Michel Hazanavicius
Actores: Jean Dujardin, Bérénice Bejo, John Goodman, James Cromwell, Penelope Ann Miller, entre otros.
Calificación: **** 1/2

El legado de Méliès

Hugo (Asa Butterfield) es un niño huérfano que vive en una estación de trenes en el París de los años 30. Lo único que su padre le dejó fue un autómata, pero para que funcione, Hugo debe encontrar una llave en forma de corazón. Isabelle (Chloë Grace Moretz), la niña que posee la llave, lo llevará a descubrir un mundo desconocido.

La invención de Hugo Cabret es una película hecha para ser disfrutada por los amantes del cine. En su travesía, el niño conoce a Georges Méliès (Ben Kingsley), uno de los primeros cineastas y todo un pionero en la utilización de efectos visuales. Además, Hugo comparte con su padre dos aficiones: ver películas y controlar el funcionamiento de los relojes de la estación, una tarea que implica tanta devoción y precisión como la de los artesanos del cine.

Una escena particularmente ilustrativa del efecto que causa el sétimo arte es aquella que muestra a un grupo de espectadores corriendo despavoridos al ver en la pantalla grande cómo un tren se acerca a toda velocidad (una anécdota verídica, por cierto). Hoy en día, ese impacto se mantiene cuando vemos películas como La invención de Hugo Cabret, las cuales constituyen experiencias mágicas que nos transmiten sentimientos intensos, que luego se convierten en recuerdos imperecederos.

El director Martin Scorsese ensambla de manera magistral lo más emblemático del pasado y presente del cine. Por un lado, nos invita a revalorizar la obra del creador Georges Méliès y descubrir los orígenes de las películas tal como las conocemos. Asimismo, Scorsese se vale de los alcances de la tecnología 3D para escabullir al espectador en una aventura memorable, en la que es fácil sentirse tan asombrado como un niño que descubre por primera vez un juguete fascinante.

Título original: Hugo
País y año: Estados Unidos 2011
Director: Martin Scorsese
Actores: Asa Butterfield, Chloë Grace Moretz, Ben Kingsley, Sacha Baron Cohen, Emily Mortimer, Jude Law, Christopher Lee, Helen McCrory, etc.
Calificación: **** 1/2

3 mar. 2012

Insensatez y sentimentalismo

Entre las nominadas a mejor película en los Oscar 2012, podemos encontrar dos cintas relativamente decepcionantes como Caballo de guerra y Tan fuerte y tan cerca, que en mayor o menor medida recurren al sentimentalismo para causar impacto.

El salto de Spielberg

Justo antes de la Primera Guerra Mundial, el padre de Albert Narracott adquiere un caballo, pero por falta de dinero, el animal es vendido a la caballería británica. A lo largo de la guerra, el caballo va cambiando de dueños, mientras que Albert se enlista como soldado para luchar en el conflicto.

Caballo de Guerra nos muestra la solvencia del director Steven Spielberg para filmar las escenas de batalla como un gran espectáculo coreográfico: cada bala y cada hombre caído en conflicto encajan a la perfección en el encuadre.

A pesar de que Spielberg cierra la película con uno de sus acostumbrados finales sentimentales, los distintos episodios llegan a caer en la monotonía. El personaje que transmite mayor calidez es el propio caballo, porque sus dueños esporádicos desaparecen muy pronto, sin que podamos conectarnos con ellos. Y el protagonista Jeremy Irvine, en quien recae el mayor peso dramático, tiene una actuación poco convincente en el rol de Albert.

De las 6 nominaciones al Oscar que tuvo Caballo de Guerra, las más merecidas son las de fotografía y música. Ambos aspectos nos recuerdan que estamos ante una cinta bélica de grandes ambiciones. Spielberg se pone la valla muy alta, pero su salto no es tan fuerte como él quisiera.

Título original: War Horse
País y año: Estados Unidos 2011
Director: Steven Spielberg
Actores: Jeremy Irvine, Peter Mullan, Emily Watson, Niels Arstrup, Benedict Cumberbatch, David Kross, Eddie Marsan, entre otros.
Calificación: ***

Tan locuaz y tan masoquista

Así como la Segunda Guerra Mundial ha inspirado una infinidad de películas, los atentados del 11 de setiembre y sus consecuencias se han visto representados en cintas como Las Torres Gemelas o United 93. Ahora es el turno de Tan fuerte y tan cerca (Extremely Loud and Incredibly Close), la recreación del trauma de un niño que queda huérfano a causa del ataque terrorista.

Cuando el precoz Oskar Schell (Thomas Horn) descubre una llave que pertenecía a su padre, fallecido en una de las Torres Gemelas, recorre toda la ciudad de Nueva York buscando la cerradura que abre esa llave. Para lograr su cometido, entrevista a cientos de personas con la esperanza de que le den una pista que lo conecte con su padre.

El director Stephen Daldry deja de lado la sutileza y las emociones contenidas de sus trabajos anteriores (Billy Elliott, Las Horas, The Reader), para hacer un film extremadamente sentimental e increíblemente cercano al masoquismo. Por ejemplo, Oskar repite una y otra vez la grabación que dejó su padre antes de morir en el atentado. Esta reiteración se convierte en un exceso francamente irritante.

Sin embargo, la película mejora cuando entra en escena el gran actor sueco Max Von Sydow, quien interpreta a un anciano mudo que acompaña a Oskar en su expedición. Para los espectadores, es también el contrapeso ideal de un niño que nunca para de hablar y que siempre cree saberlo todo. Al final, terminamos sintiéndonos como testigos involuntarios de una terapia familiar en la que se nos restriega en la cara la explotación exagerada del sufrimiento.

Título original: Extremely Loud and Incredibly Close
País y año: Estados Unidos 2011
Director: Stephen Daldry
Actores: Thomas Horn, Tom Hanks, Sandra Bullock, Max von Sydow, Viola Davis, Jeffrey Wright, John Goodman, entre otros.
Calificación: **