25 may. 2014

"En cine y en teatro, me gusta ver cosas que me inquieten"

Sofía Rocha es una actriz peruana con una destacada trayectoria en teatro, TV y un par de películas. Actualmente, la tenemos en cartelera interpretando a la sarcástica ejecutiva Barbara en la comedia A los 40 de Bruno Ascenzo. En esta entrevista, nos cuenta qué es lo que más le atrajo de este proyecto, cuáles son sus actrices favoritas y con qué directores sueña con trabajar.

¿Qué te atrajo de participar en A los 40?
Hacer cine en Perú es una suerte para un actor o una actriz, así que yo no dudé mucho en aceptar, primero porque quería hacer cine, luego por la gente que estaba en el proyecto y también porque es una producción de Tondero, que es la empresa que me representa.

¿En qué te inspiraste para crear el personaje de Barbara?
En realidad, el personaje fue escrito por Bruno (Ascenzo). Me escogió a mí en todo caso porque sabe que tengo un poco del personaje, esa pesadez, esa actitud de "no quiero ver a nadie" y ese sentido del humor muy sarcástico. Lo que he hecho es tomar la idiosincracia del personaje y exagerarla.

¿Qué es lo que más te divirtió del rodaje?
Las escenas con Johanna San Miguel fueron muy divertidas, teníamos mucha libertad para improvisar. El tema con Gianella también me gustó, cuando Bruno me lo ofreció le dije: "¿Estás seguro que es ella la que me persigue?" (Risas). Creo que a Gianella eso también le pareció paja.

A los 40 es la segunda película más taquillera en la historia del cine peruano. ¿Esperabas ese enorme éxito?

Sinceramente, sí. Por el cuidado que había y por cómo se movía la productora para hacer lo mejor posible, sabía que iban a realizar todo lo que tuvieran a su alcance para hacer de esta película un éxito, casi como Asu Mare.

Esta es tu segunda película, primero actuaste en El acuarelista, que fue un proyecto con un perfil más bajo. ¿Qué rescatas de esa experiencia?
Para ser mi primera película, fue muy bacán. Yo no sabía mucho de cine y todavía no sé mucho de cine, así que estaba a disposición de lo que ellos me dijeran. Felizmente el director Daniel Ró fue muy profesional, incluso mi personaje tenía un semidesnudo frente a una ventana y él fue muy cuidadoso con eso. Me sentí muy bien. Fueron un poco largas las sesiones, porque eran de madrugada y llegaba a mi casa a las 7 de la mañana.

Cuentas con una formación en The London Academy of Music and Dramatic Art. ¿Cuál es la mejor enseñanza que obtuviste de tus clases en Londres?
En Londres llevé talleres aislados, de bufón, máscaras y clown, no llevé toda la carrera. Había gente de todo el mundo: franceses, españoles, yugoslavos, etc. Las clases eran todo el día y pude aprender muchísimo, los profesores eran estupendos. Me he llevado lo mejor que he podido.

¿Qué actrices admiras, ya sea del Perú o del extranjero?
Me gustan mucho las actrices como Tilda Swinton, Jennifer Jason Leigh o Kathy Bates. Por supuesto que también soy fanática de Meryl Streep, como todo el planeta. De las peruanas, hay muchísimas actrices que me gustan y que no necesariamente son muy conocidas. Prefiero no mencionar a nadie, pero en general siempre rescato el trabajo de las actrices y los actores en el Perú.

Si pudieses trabajar con un director de cine internacional, ¿a quién escogerías?
Me gustan mucho los directores como Lars von Trier o David Lynch. A mí me gusta tanto en el cine como en el teatro, ver cosas que me incomoden, que me inquieten, que me golpeen, no me gustan las cosas "light".

Actualmente estás actuando en la obra de teatro Calígula. ¿Cuáles son tus siguientes proyectos en la actuación? ¿Hay alguna propuesta para hacer cine?
Estoy por filmar una de mis últimas escenas en la película Atacada de Aldo Miyashiro, mi personaje es la abogada de Jason Day. Luego de Calígula, tengo una obra de teatro que se llama Esta criatura de Alberto Ísola y luego tengo la obra Casa ajena con Jorge Villanueva, así que este año felizmente tengo bastante teatro.

11 may. 2014

Reencuentro de estereotipos

Después del arrollador éxito de Asu Mare, la empresa Tondero Producciones presenta su nueva propuesta: la comedia A los 40. Al igual que su predecesora, es un gran suceso de taquilla que reúne a un elenco de figuras mediáticas provenientes de la televisión y tiene un agresivo esquema de distribución que atiborra los multicines. En cuanto a las limitaciones, también repite la inconsistencia del guion, la apariencia de spot publicitario y la intromisión de los auspiciadores.

El argumento es bastante sencillo: un grupo de amigas se reúnen para celebrar su reencuentro de promoción, 25 años después de salir del colegio. El almuerzo sirve para reavivar viejas rencillas, romances interrumpidos y conflictos familiares que estallan justo ese día.

A los 40 es una comedia que funciona sólo en contadas escenas, especialmente cuando fluye el talento de Wendy Ramos, quien interpreta a una entusiasta mujer que se gana la vida como modelo de órganos. Al igual que en Asu Mare, Ramos se las arregla para ser la actriz más divertida del conjunto. Su humor se siente más auténtico y espontáneo, menos ensayado y viciado que el de actores como Carlos Alcántara o Johanna San Miguel.

Las estupendas Gianella Neyra y Sofía Rocha se esfuerzan por crear personajes con un cierto grado de complejidad, aunque su historia tiene un desenlace brusco. Cuando el conflicto entre ellas promete desenvolverse, de pronto interrumpe Carlos Alcántara para cumplir con la cuota de payasadas que satisfaga a la audiencia.

Si algo afecta el guion de A los 40 es la falta de frescura y originalidad. El pretexto del reencuentro de promoción abre la posibilidad de desarrollar la interacción entre estas mujeres cuarentonas, pero esa promesa queda trunca, porque el director y guionista Bruno Ascenzo prefiere distraerse en personajes secundarios, como el novio bufón, el hermano idiota o la hija rebelde y temperamental.

A este desfile de estereotipos, se suman situaciones trilladas como la del personaje que actúa de manera disparatada después de haber comido brownies con marihuana. En realidad, es sólo una excusa para que Carlos Alcántara repita su gastado repertorio de chistes, muecas y frases hechas ("¿Y tú cómo te llaaamas?"), que ha paseado por otros medios hasta la saciedad.

Si bien en las grandes producciones de Hollywood es común la colocación sutil de marcas y productos en alguna escena ("product placement"), en A los 40 esta práctica se hace de manera intrusiva y exagerada. Uno de los principales auspiciadores del film es un banco que aparece de manera arbitraria en varias escenas: hay planos cerrados del cajero automático, la tarjeta de crédito, la carta de presentación del banco y así sucesivamente.

Está muy bien que Tondero Films apueste por hacer cintas que revienten la taquilla, pero podrían animarse por arriesgar más en los guiones, evitar la corrección política y darle a sus actores estrella la oportunidad de salir del molde y crear personajes diferentes. Probar fórmulas no convencionales también puede resultar muy rentable.


Título original: A los 40
País y año: Perú 2014
Director: Bruno Ascenzo
Actores: Katia Condos, Carlos Alcántara, Gianella Neyra, Sofía Rocha, Wendy Ramos, Carlos Carlín, Johanna San Miguel, Andrés Wiese, Patricia Portocarrero, Lali Espósito, entre otros.
Calificación: **.

4 may. 2014

El fantasma de la pérdida

No cabe duda que Ralph Fiennes es un gran actor dramático. Lo ha demostrado en cintas como La lista de Schindler, El paciente inglés, El jardinero fiel, entre otras. Pero también es un solvente actor de comedia, como quedó evidenciado en In Bruges y ahora en El Gran Hotel Budapest, donde ofrece una actuación apasionante, forjada a partir de pequeños gestos y detalles.

Fiennes interpreta a Monsieur Gustave, el conserje de un refinado hotel en la república ficticia de Zubrowka, en 1932. Especializado en seducir mujeres ancianas y millonarias, pronto se convierte en sospechoso de un crimen, cuando una de las clientas del hotel fallece en circunstancias misteriosas y, en su testamento, le deja como herencia un valioso cuadro.

El cómplice de Gustave es el servicial y dedicado Zero, un chico que trabaja para él en el hotel, pero que luego se convierte en su acompañante en todas las aventuras que le toca afrontar. Es una relación que transita de lo paternal (Gustave es el jefe que impone su autoridad) a lo fraternal (se establece una sociedad con pactos y trueques). Ambos son seres marcados por la soledad y la devoción a su trabajo.

Aunque la estrella del espectáculo es Ralph Fiennes, el elenco que lo acompaña es realmente de lujo. F. Murray Abraham conmueve como Zero en su etapa adulta, Adrien Brody y Willem Dafoe son deliciosamente perversos, Tilda Swinton está irreconocible como una anciana afligida, Mathieu Amalric y Jeff Goldblum son piezas clave que dan información valiosa tanto con lo que dicen, como con que lo callan.

El director Wes Anderson (Los excéntricos Tenenbaums, Moonrise Kingdom) ofrece sus peculiares marcas personales, como los zooms repentinos que enfatizan determinadas emociones, el impecable diseño de producción que incluye miniaturas delicadas y decorados de colores vibrantes, la música lúdica y los montajes rápidos que agilizan la historia, como la notable secuencia de la Sociedad de las Llaves Cruzadas.

Más aún, Anderson llena cada ambiente de El Gran Hotel Budapest con su característico humor que se disfraza de absurdo y disparatado, pero que esconde una gran melancolía e incluso dolor. No en vano la película está ambientada en el período de entreguerras y está marcada por el fantasma omnipresente de la pérdida. Por eso, Monsieur Gustave y Zero disfrutan cada bocado y cada aroma, porque en cualquier momento un evento fortuito puede descascarar las paredes y minar las estructuras.

Título original: The Grand Budapest Hotel
País y año: Estados Unidos y Alemania, 2014

Director: Wes Anderson
Actores: Ralph Fiennes, Tony Revolori, Tilda Swinton, Bill Murray, Edward Norton, Jude Law, Adrien Brody, Willem Dafoe, F. Murray Abraham, Mathieu Amalric, Saoirse Ronan, Jeff Goldblum, Harvey Keitel, entre otros.
Calificación: ****.