23 ene. 2016

No estamos solos, La gran apuesta, El despertar de la fuerza y Top 10 de 2015

Por si te las perdiste, comparto en este post mis cuatro colaboraciones más recientes publicadas en Cinencuentro.


En una entrevista que realicé al director Daniel Rodríguez Risco, me contó cómo se animó a incursionar en el género de terror con la cinta No estamos solos, cómo fue la preparación de los actores y cómo aprovechó la asesoría de un experto en temas paranormales y de un sacerdote exorcista. Además, me adelantó algunos detalles de sus próximos proyectos: Siete semillas con Carlos Alcántara y El vientre 2 con Vanessa Saba (leer la entrevista completa).


La gran apuesta (The Big Short) muestra de manera ágil y entretenida cómo se originó el inminente colapso de la economía mundial. Los hallazgos son preocupantes y los resultados de la crisis son deprimentes, pero el director Adam McKay logra convertir la tragedia en una comedia del absurdo, gracias a un guion que privilegia unos diálogos ingeniosos y punzantes, disparados a quemarropa (leer la crítica completa).


A inicios de año, publiqué mi recuento de lo mejor del cine de 2015: mi top 10 de mejores películas vistas en la cartelera comercial, así como las 10 mejores que vi en los festivales locales de cine (leer el post completo).


Star Wars: El despertar de la fuerza nos ofrece un espectáculo emocionante, que es al mismo tiempo un homenaje al legado de la saga y, a la vez, es la introducción de unos nuevos herederos de ambos lados de la Fuerza, tan poderosos como enigmáticos, que nos invitan a esperar con ansias las siguientes aventuras que se vivirán en esa galaxia que de tanto visitar ya se ha vuelto muy, muy cercana a nosotros (leer la crítica completa).

16 ene. 2016

Oscar 2016: Mezcla de emociones

Se anunciaron los nominados a la edición N° 88 de los Oscars. Y, como todos los años, hubo  nominaciones que ya estaban cantadas desde hace meses, pero también algunas sorpresas. Para comentar mis impresiones sobre los nominados, me guiaré de las 5 emociones presentadas en Intensa Mente (Inside Out), la obra maestra de Pixar.

Alegría:

- Para empezar, me alegran las dos nominaciones de Intensa Mente, en las categorías de mejor cinta animada y mejor guion original. Mi felicidad hubiese sido completa si la nominaban también a mejor película del año y mejor música, pero bueno, no siempre se tiene todo lo que se quiere.

- Me entusiasma la importante presencia sudamericana. Colombia disfruta de su primera nominación al Oscar en la categoría de mejor película extranjera por El abrazo de la serpiente. Brasil está nominada en la categoría de mejor largometraje animado con O Menino e o Mundo. Y Chile está presente entre los nominados al mejor cortometraje animado con Historia de un oso.

El abrazo de la serpiente

- En cuanto a las actuaciones, celebro las nominaciones de Michael Fassbender y Kate Winslet por Steve Jobs, Mark Rylance por Puente de espías y Christian Bale por La gran apuesta. Me falta ver todavía varias de las actuaciones nominadas, así que por ahora, me alegro solo por ellos.

Mad Max: Furia en el camino compite por 10 Oscars, incluyendo mejor película del año y mejor director (George Miller). Es una cinta impecable a nivel técnico y audaz a nivel narrativo. Siendo la secuela de una película de acción, es bastante atípico que la Academia se rinda ante una producción así, pero es una anomalía digna de celebrar y agradecer.

Tristeza:

- Aunque confieso que no he visto Carol (pues aún no se estrena en Perú), me apena mucho que no la hayan nominado a mejor película del año. Desde que se estrenó en el Festival de Cannes, esta historia de amor protagonizada por Cate Blanchett y Rooney Mara (nominadas a mejor actriz y actriz de reparto, respectivamente) recibió la adoración unánime de los críticos y muchos la llamaron una de las obras maestras del año. En la filmografía del director Todd Haynes destacan obras de gran sofisticación como Far from Heaven y I'm Not There. Si los Golden Globes y los BAFTA sí nominaron a Carol como mejor película, ¿por qué la Academia no pudo concederle ese honor?

Carol

- El legendario director de fotografía Roger Deakins ha conseguido su nominación número 13 al Oscar gracias a su formidable trabajo en Sicario. Increíblemente, hasta ahora la Academia nunca le ha concedido la estatuilla, a pesar de sus geniales trabajos en cintas como The Shawshank Redemption, Fargo, No Country for Old Men, The Assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford, Skyfall, entre otras. Me daría pena ver perder a esta leyenda una vez más, pero parece que este año volverá a quedarse sentado en su butaca, pues el favorito es el mexicano Emmanuel Lubezki, quien gracias a The Revenant podría ganar su tercer Oscar consecutivo.

Ira:

- Me da un poco de rabia (pero solo un poco) que no hayan nominado a Ex Machina y Sicario en la categoría de mejor película, pues estuvieron entre mis cintas preferidas del año. Por lo menos, consiguieron nominaciones en otras categorías, como premio consuelo.

Temor:

- Me daría temor que el cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu gane el Oscar al mejor director por segundo año consecutivo. Hace un año lo obtuvo por Birdman (mas no lo merecía) y este año compite por The Revenant. Aclaro que sí me gustan la mayoría de sus películas, pero sus discursos suelen ser tan autosuficientes y soberbios, que no me provoca verlo otra vez pavoneándose en el escenario y recordándonos que “el sufrimiento es pasajero, pero el cine es para siempre”, como dijo en los Golden Globes, en referencia a las acusaciones que obtuvo de parte del equipo de The Revenant, quienes se quejaron de las durísimas e inhumanas condiciones del rodaje.

Alejandro González Iñárritu y Leonardo DiCaprio en el set de The Revenant.

Disgusto:

- No me entusiasman la mayoría de temas nominados a mejor canción del año. El mejor es "Writing´s on the Wall" de Sam Smith para la banda sonora de Spectre, pero no está en el mismo nivel de grandeza de "Skyfall" de Adele, tema que ganó el Oscar hace 3 años. Tendría que escuchar más veces los otros temas para ver si con varias escuchas logran transmitirme algo, pero por ahora, me producen flojera.

9 ene. 2016

Las mejores películas de 2015: Opinan los lectores – Parte 2

Como comenté en mi post anterior, este año he invitado a amigos y lectores del blog para que compartan cuál fue su película favorita de 2015. A diferencia de la primera parte, en que todos eligieron una cinta diferente, en este segundo post tres personas coinciden en señalar a Intensa Mente como la mejor película del año, la cual curiosamente también ocupó el primer lugar de mi top 10 del año en Cinencuentro. Gracias a todos los que se tomaron un tiempo para enviarme sus textos. 

Celia Hurtado Bellido:


Mi película favorita del 2015 es Intensa Mente, porque, además de la animación espectacular, es divertida y emotiva a la vez. Nos explica cómo funciona nuestra mente de una manera tan sencilla que sin importar la edad que tengas la disfrutas igual y te deja una gran enseñanza positiva. Le devolvió, con un brillo "intenso", la magia a Pixar.

Melissa Malqui:

Siendo una amante de las películas animadas, era de esperarse que mis películas favoritas del 2015 sean El Principito e Intensa Mente


En El Principito hablamos de la adaptación de un libro clásico, no necesariamente infantil, cuyo director (Mark Osborne) lleva a la pantalla grande con el respeto y delicadeza que esta merece. A través de pequeñas viñetas o historias, nos narra situaciones de la vida cotidiana que en cierto momento de nuestro crecimiento olvidamos o dejamos de lado, ya sea por la rutina o las responsabilidades de ser “adulto”. Es así que ver la película es como regresar a nuestra infancia y recordar lo puro del significado de la inocencia y la simplicidad, donde nuestro mundo no es un globo terráqueo de miles de kilómetros, sino que está conformado solo por las personas y situaciones que se desarrollan a nuestro alrededor y de las cuales depende nuestra felicidad.

En cuanto a la realización, resalto los 2 estilos de animación usados, ya que el stop motion  y el estilo de trazo (usados para las escenas del libro) son tan fieles a las ilustraciones originales del libro que da gusto ver el resultado. El director no solo nos sorprende sino que nos deslumbra con su fino tratamiento de las ilustraciones. Por otro lado, tenemos la animación por computadora de la historia de  la niña que sigue una rutina estricta para llegar a lo que su madre considera “perfección”. Con la mezcla de ambos estilos, la película logra su perfección manteniendo un estilo simple pero al mismo tiempo sofisticado y vanguardista.

En resumen, El Principito es una buena película tanto a nivel estético como de contenido, que nos hace no solo pasar un buen rato, sino además reflexionar sobre nuestra niñez y la niñez que queremos para nuestros hijos.


Mi segunda película escogida es Intensa Mente y he de decir que desde que vi el primer tráiler de la película contaba los días para verla. El simple hecho de que alguien tomara la premisa de contar qué pasa por tu cerebro con cada acción o decisión que tomas, es algo que a cualquiera le causaría demasiada curiosidad.

Cuando vi la película en su estreno, disfruté de cada segundo, pues está llena de animaciones limpias, personajes creativos y amables a la vista. Intensa Mente pasó de ser una película animada a ser una reflexión de la “no perfección” de nuestros sentimientos y acciones, ya que para todo final feliz siempre habrá un recorrido de montaña rusa en el que pasaremos de la tristeza al enojo, de la desesperación a la depresión, todo para lograr lo mejor que puede salir de nosotros.

Todo esto se ve repotenciado por una banda sonora preciosa, que te sumerge en lo que parece un recuerdo de alguna anécdota de tu vida, pero que al final resulta ser una reflexión sobre nuestras propias acciones. ¡Imperdible!

Julio Mateus:

Entre las estrenadas el 2015, hay dos películas que llamaron mi atención porque abordan biografías muy vinculadas. Me refiero a El código enigma (The Imitation Game) y a Steve Jobs. En una escena de la segunda cinta, un periodista le pregunta a Michael Fassbender (quien personifica al genio creador de las MacIntosh) si el famoso logo de Apple era un homenaje a Alan Turing (el otro genio, considerado “padre de la computación moderna” y suicidado luego de mordisquear una manzana envenenada con cianuro). La respuesta fue negativa, pero alimenta un mito y recuerda la conexión entre ambas personalidades: Jobs fue un declarado admirador de Turing y a ambos debemos, en mucho, la revolución tecnológica de nuestros días. 


Como buenas biografías, se presentan historias parciales, con acentos dispuestos a voluntad de un guion que siempre debe vender. Con todo y los inevitables sesgos, ambas películas ilustran muy bien los contextos históricos y las atmósferas personales en que se desarrollan estos genios. Además, presentan personajes, entornos y guiños con la realidad que ofrecen suficiente material para discutir. 


En El código enigma, la misión principal es crear una máquina que descubra los códigos nazis en medio de una sangrienta Segunda Guerra Mundial; en Steve Jobs, es diseñar una manera revolucionaria de interactuar con las computadoras. Si bien no son el centro de las narraciones, los objetos tecnológicos tienen un rol de interés que permite rememorar la evolución del conocimiento. En circunstancias distintas y con características propias, otro puente común entre ambos personajes es su dificultad manifiesta para relacionarse con otros: un rasgo de estereotipada genialidad que los distingue del común de los mortales.

Sea como fuere, se trata de dos homenajes a personajes trascendentes en la historia que viene bien ver. 

Paulo Ortega Barreto:


Mi película favorita fue Inside Out. Está hecha para verla desde dos perspectivas, por un lado llena de humor con un mensaje concreto con el que cualquier niño se divierte y entiende, mientras por otro lado tenemos el aspecto complejo, inteligente y sobre todo creativo que los adultos pueden disfrutar, retratando de una manera espectacular las emociones que hacen a cada uno diferente. Está en el tope de la animación junto con Wall-E, Toy Story y Up. 9/10.

Felix Miguel Vera:

Ex Machina es mi película favorita y la sorpresa del año. El director es Alex Garland, guionista de 28 días después y Dredd. Es un drama psicológico brillante con una desconocida, robótica y encantadora Alicia Vikander (Ava) acompañada del talentoso Oscar Isaac como Nathan Bateman, un genio y excéntrico millonario creador del primer robot humanoide con inteligencia artificial.

Caleb Smith (Domhnall Gleeson) es un programador que visita una misteriosa isla con instalaciones de alta seguridad invitado por Nathan Bateman, un hombre que a primera vista parece autodestructivo y al mismo tiempo increíblemente inteligente. Caleb es encargado de pasar el Test de Turing (prueba de la habilidad de una máquina de exhibir un comportamiento inteligente similar, o indistinguible, del de un ser humano) y conoce a Ava, un robot que, al mismo tiempo, estudia el comportamiento de Caleb. 


El director pone todo el peso dramático en la interacción entre Caleb y Ava, explorando la fascinante dicotomía entre el hombre y la máquina, creando un ambiente seductor y al mismo tiempo claustrofóbico, manipulando la percepción de lo bueno y lo malo, el deseo y la realidad.

Ex Machina
me sorprendió y creo que veremos mucho más de Garland, quien al igual que Neill Blomkamp en District 9 dio los pasos correctos hacia el buen cine de ciencia ficción.

5 ene. 2016

Las mejores películas de 2015: Opinan los lectores – Parte 1

En mi recuento sobre lo mejor del cine en 2015, publicado en Cinencuentro, compartí mi top 10 de mejores películas vistas en la cartelera comercial, así como las 10 mejores que vi en los festivales locales de cine.

Además, este año he querido hacer algo diferente para los recuentos de fin de año. He invitado a amigos y lectores del blog para que compartan cuál fue su película favorita de 2015. Agradezco a todos los que se tomaron un tiempo para escribir estos textos e invito a quienes quieran participar en la segunda parte a que me envíen sus textos.


Laslo Rojas (editor de Cinencuentro):

Ultimas Conversas es un magnífico homenaje póstumo al maestro Eduardo Coutinho, que pudimos ver en el pasado Festival de Lima, lo mejor de mi año cinemero, sin dudas. Ultimas Conversas presenta una vez más el clásico estilo del maestro documentalista brasileño, quien logra algo en apariencia sencillo pero que suele ser complicado para muchos: obtener verdad de personajes cotidianos, encontrar sabiduría en personas comunes y corrientes.

En estas conversaciones finales, la ternura, alegrías y tristezas, deliciosas reflexiones en voz alta de los jóvenes entrevistados nos llegan con tal potencia que el público sonríe, llora, se emociona al unísono con Coutinho y sus personajes. La conversa con la lindísima niña del final y su inolvidable despedida resulta siendo el cierre perfecto para la filmografía del brasileño. El anciano cineasta se despide así, sin saberlo, demostrándonos una vez más que el cine es humano, el cine es la vida, el cine somos todos nosotros.


Roberto Canales:

Como seguidor de la saga de George Lucas, mi año cinematográfico se basaba en el estreno de Star Wars: The Force Awakens y francamente me encontré ante un espectáculo que superó lo que esperaba. Tanta anticipación y tensión previa a verla fueron recompensadas con creces, lo que a modo personal me hace considerarla el mejor estreno del año.

Es cierto que no es la película perfecta, como cierto sector de la crítica comenta, pero es imposible no sentirse atraído por personajes tan adorables como BB-8, Rey, ver la fuerza de Poe Dameron y Finn, la sangre fría de los antagonistas, y el retorno de los clásicos que sirven esta vez de soporte a los nuevos miembros de la familia de Star Wars.

Quizás como fan pueda ser algo parcializado el motivo de por qué elegí esta película como la más importante del 2015, pero creo también que el simple hecho de que esta película esté rumbo a convertirse en la más vista de la historia no es algo gratuito, sobrepasa la devoción de fans y alcanza al público no adepto a la saga, y eso es un síntoma de que J.J. Abrams lo hizo muy bien.


Hugo Huambachano:

Mi película favorita es la comedia argentina Sin hijos, protagonizada por Diego Peretti y Maribel Verdú, porque muestra el lado inhumano de un padre enamorado y el lado humano de un hijo que idolatra a su padre.


Cecilia Puelles:

La película que más me gustó fue la comedia
Birdman de Alejandro González Iñárritu porque toma los clásicos estereotipos de la actuación y los maneja con mucho sarcasmo.


Roberto Rodríguez:


Mi película favorita del año 2015 fue Still Alice. Si bien es cierto que el tema de la película ha sido llevado al cine en varias ocasiones, en este caso, considero que el buen guion y la actuación de su protagonista, dieron como resultado una muy bella y emotiva historia, digna de reconocer.

Alec Baldwin, muy correcto en su personaje de esposo, logra una dupla perfecta con Julianne Moore. Y creo que los demás actores también dan la talla. No obstante, Kristen Stewart, sosa e inexpresiva - como siempre - dista bastante del nivel de sus compañeros y constituye el único aspecto negativo que tiene la película.

Dejando lo mejor para el final, definitivamente, la actuación de Julianne Moore es deslumbrante. En el pasado, no le había prestado mucha atención a su trabajo, sin embargo, debo reconocer que esta actuación en particular me cautivó de principio a fin y es una de las mejores que he visto en el cine. Todos aquellos momentos de confusión, angustia, frustración y miedo por los que atraviesa Alice, e incluso los cambios en su apariencia, fueron retratados magistralmente por esta actriz e hizo que la sintiera muy cercana y sobre todo real. Merecido el Óscar para Jullianne Moore, toda una maestra y merecidas las buenas críticas que tuvo la película. 4 ½ estrellas.


Aldo Ufo:

Whiplash es una película excepcional por la gama de temas que toca con los cuales todo espectador podría sentirse - o haberse alguna vez sentido - identificado. Andrew Neiman (interpretado por Miles Teller) entra al conservatorio de música con la aspiración de llegar a ser un virtuoso en batería y percusión. Esa ilusión encuentra un crudo obstáculo en la forma de su instructor Terence Fletcher (interpretado brillantemente por J. K. Simmons), quien mediante maltratos verbales, físicos y psicológicos, mantiene un estado de perpetua competencia entre los integrantes de su banda. Poco a poco, el sueño de Andrew se torna en una pesadilla. 

Es destacable el abordaje de la no-siempre-tan-evidente línea limítrofe entre la pasión y la obsesión por algo que gusta, y lo que sería apropiado y no apropiado sacrificar en el camino hacia la realización de alguna meta. La historia no busca brindar una cuadriculada lección, sino narrar un posible escenario, y le deja a la audiencia la libre interpretación de si se coincide con la manera de pensar y actuar del protagonista.

Pero lo más destacable es el complejo personaje de J. K. Simmons, con sus acerbos comentarios, intimidante y abusiva actitud hacia sus alumnos, pero llevado con tanta soltura, negro humor y comodidad, que lo vuelve aún más siniestro, pero imposible de dejar de admirar. A pesar de ser heraldo de más tribulaciones por venir para el protagonista, el espectador no puede dejar de desear que vuelva a aparecer en escena el instructor de la banda. Muy pocos personajes antagónicos en el cine son capaces de generar a la vez rechazo y admiración entre el público (como Hannibal Lecter en El Silencio de los Inocentes, Miranda Priestly en El Diablo Viste a la Moda, o el coronel Hans Landa en Bastardos Sin Gloria, por citar unos cuantos ejemplos).