4 ene. 2017

Las mejores películas de 2016: Opinan los lectores – Parte 1

En mi balance de lo mejor del cine en 2016 publicado en Cinencuentro compartí mi top 10 de mejores películas vistas en la cartelera y mi top 10 de cintas vistas en los festivales locales, así como un recuento de lo más destacado del cine peruano.

Por otro lado, al igual que el año pasado, les pedí a amigos y lectores del blog que compartan cuál fue su película favorita de 2016 y que acompañen su elección con un breve texto sobre la cinta elegida.

Muchas gracias a todos los que se tomaron un tiempo para redactar y enviar sus textos para este primer recuento, que destaca por la variedad de títulos elegidos. Comencemos.


“Si tienes que parpadear, hazlo ahora…” Con esta frase empieza mi película favorita del 2016, Kubo y la búsqueda del samurái. Te atrapa desde el inicio con una historia maravillosa, que te sumerge en el mundo de un niño valiente que a lo largo de la cinta te da lecciones de coraje, amor, desapego y perdón; acompañado de personajes precisos en sus roles y personalidades para lograr un relato hermoso en el que encuentras aventura, fantasía y drama, todas en su justa medida. 

Esta película te inspira a usar el poder de la imaginación para lograr tus objetivos y a ser perseverante y compasivo en la lucha. Toca temas reales y duros, que todos alguna vez afrontamos, pero sin perder la magia de la animación, hecha en un stop motion genial que te transporta a Japón en cada detalle de sus escenarios y en su música; haciendo, de la parte visual, toda una obra de arte. Verla se convierte en un deleite para tus ojos y tu espíritu.

Por: Celia Hurtado Bellido


Mi película del 2016 es Sully, dirigida por Clint Eastwood. Las razones son 3. La primera es personal: quise de niño ser piloto de aviación, al punto que toda la temática aérea me interesa sin mayor esfuerzo -desde tutoriales en Youtube sobre cómo aterriza un avión hasta documentales de catástrofes-. Sully es una cinta que no abusa de la tecnología para representar el incidente del avión que ameriza sobre el río Hudson y erige una hazaña de la aviación moderna, sino que construye su drama sobre las tensiones personales del protagonista (Tom Hanks) y los dilemas morales y afectivos que enfrenta. 

La segunda razón es más "profesional" -por darle un nombre-: mi trabajo de investigación siempre está muy ligado a la idea de la construcción de la realidad, de la intersubjetividad. Y Sully es una historia de historias, de miradas enfrentadas (el piloto experimentado y competente que toma una decisión oportuna vs. el sistema de control institucional norteamericano, interesado en descubrir "la verdad" del hecho, y de paso recuperar el dinero en juego). 

Finalmente, la tercera razón es la puesta en escena: Eastwood nos acostumbra a relatos muy bien contados desde el montaje, actuaciones limpias, sin sobresaltos, y diálogos sinceros; con historias lo suficientemente elocuentes (por reales) como para explorar -como hace en otras cintas- la discutible idea del héroe norteamericano.

Por: Julio César Mateus


Curiosamente, la mejor película de 2016 no la vi en el Perú. Corazón Silencioso, un drama danés del director Bille August, fue estrenada como parte de la cartelera comercial en Buenos Aires, Argentina, y fue ahí donde tuve la oportunidad de disfrutarla.

Desgarradora, realista, pero jamás manipuladora, se trata de un filme que maneja temas complejos, protagonizado por personajes amables, cariñosos, amorosos, pero profundamente dañados, hasta rotos. La dinámica familiar que presenta es una con la que muchos se podrán identificar —los conflictos entre hermanas, entre parejas, entre padres e hijas se sienten honestos, y el tratamiento del tema de la eutanasia, aunque subjetivo, es delicado. 

Excelentemente actuada y emotiva, Corazón Silencioso es una película que recomiendo ver a través de cualquier medio, desde una proyección clásica, hasta sitios de streaming. A veces, todo lo que uno necesita es ocho personajes y una locación para llegar al corazón del público.

Por: Sebastian Zavala Kahn


En los últimos años he visto pocas veces que al finalizar la película el público se levante para aplaudir y este año ocurrió con El renacido. Después de verla entendí el porqué de sus 12 nominaciones al Oscar. Partiendo por sus antecedentes, era una película muy esperada no solo por el director y el reparto, sino también porque el escenario de filmación demandaba un esfuerzo físico por parte de todos los involucrados.

Ahora, yendo al contenido, es una película bien dirigida cuya trama es bastante interesante, pues muestra como la lucha por la supervivencia saca lo mejor y lo peor de los personajes, los cuales están muy bien representados por Leonardo DiCaprio y Tom Hardy principalmente, valiéndoles al primero su primer Oscar y al segundo, su primera nominación. Asimismo, elementos como los efectos visuales, el vestuario, el maquillaje y la fotografía, en mi opinión, hicieron que sea una película bastante completa, de esas que logran trascender en el tiempo.

Por: Johan Felix


Debo ser sincero al admitir que el "hype" que tenía por Rogue One no era el mismo que tuve con la previa entrega del 2015 (The Force Awakens). A lo largo del año vi los trailers que iban lanzando generándome una cierta emoción sí, pero no a un nivel que me quite el sueño. Incluso la línea de juguetes relacionados era muchísimo menos vasta y algo reducida.

Llegaba el día del estreno y sin haber indagado mucho respecto de la trama (solo lo básico), acudí al estreno de medianoche. Lo que presencié fue un gran espectáculo (que es a fin de cuentas el plato fuerte de esta saga) y quedé sin aliento. La película tiene -evidentemente- sus momentos altos y bajos, no me atrevo aun a catalogarla como la mejor, pero está muy cerca de lo que todo fanático de Star Wars adora: acción, diversión, batallas, historias de lealtad, sacrificio y tragedia. 

Hubo decepciones y escenas que tal vez no tenían razón de ser, así como una primera hora algo lenta, pero luego se enrumba hasta llegar al éxtasis que es el acto final. Las últimas escenas son invaluables y logran el cometido del director, hacer que se ensamble directamente con el episodio IV. Estoy seguro que muchos fans han vuelto a ver este episodio en sus casas saliendo de ver Rogue One y ese es un síntoma de que las cosas se hicieron bien.

Se nota que la película se hizo con cariño, con alma y respeto por los fans de la saga original y eso es algo que se agradece pues perdurará en el tiempo sin lugar a dudas.

Por: Roberto Canales.